Senadora de Morena reconoce haber ordenado el sacrificio de 10 mil perros de la calle

Redacción.- En un ejercicio de transparencia que ha levantado una polvareda de críticas y reflexiones sobre la salud pública, la senadora por Morena, Mariela Gutiérrez Escalante, admitió públicamente una de las cifras más crudas de su etapa como presidenta municipal de Tecámac: el sacrificio de más de 10 mil perros callejeros.
Durante una comparecencia que rápidamente se viralizó en redes sociales, la legisladora enfrentó los cuestionamientos sobre las políticas de control animal implementadas durante su mandato en el Estado de México. Lejos de evadir el tema, Gutiérrez calificó la medida como un “sacrificio necesario”, aunque doloroso, enmarcado en una crisis de sobrepoblación canina que, según sus palabras, desbordaba las capacidades del municipio.
10 mil perros fueron sacrificados durante el mandato de la ahora senadora Mariela Gutiérrez, a regañadientes lo admitió. pic.twitter.com/TPIqFlOdaS
— Diputados Out of Context (@DiputadosOut) April 15, 2026
Entre la salud pública y el bienestar animal
“No hubo indiferencia, ni mucho menos crueldad”, afirmó la senadora ante los medios. Según la narrativa oficial defendida por Gutiérrez, el centro de bienestar animal del municipio se vio superado por una realidad de abandono sistemático. La legisladora argumentó que la decisión se tomó bajo estrictos protocolos para evitar brotes de rabia y ataques en zonas escolares, defendiendo que su administración también impulsó campañas de esterilización que, lamentablemente, no fueron suficientes para frenar la curva de crecimiento de la fauna callejera.
Sin embargo, las cifras han estremecido a las organizaciones civiles. Para los protectores de animales, el número —que algunas fuentes sugieren podría ser incluso superior al reportado inicialmente— evidencia un fracaso en las políticas preventivas de largo plazo.
Un debate que escala al Senado
La revelación de Gutiérrez no solo queda como un registro administrativo del pasado en Tecámac; ha abierto un debate nacional en el Senado sobre la urgencia de legislar una Ley General de Bienestar Animal que prohíba el sacrificio como método de control poblacional.
Activistas y opositores políticos han cuestionado si los recursos destinados a la “disposición final” de estos animales no habrían sido mejor aprovechados en programas de educación ciudadana y adopción responsable. “El sacrificio masivo es la salida fácil a un problema de educación y presupuesto”, señalaron colectivos animalistas a las afueras del recinto legislativo.
El costo político de la honestidad
Mientras que algunos sectores aplauden la franqueza de la senadora al no ocultar datos sensibles de su gestión, otros consideran que estas declaraciones podrían pasarle factura en sus futuras aspiraciones políticas.
La situación en Tecámac pone sobre la mesa una pregunta incómoda para los alcaldes de todo el país: en una nación donde millones de perros viven en las calles, ¿cuál es el límite entre la gestión de salud pública y la ética humanitaria.






