Donald Trump llega a China para reunirse con Xi Jinping en medio de tensiones comerciales

Donald Trump inició una visita oficial en China con una agenda centrada en comercio, tecnología y política internacional. El mandatario estadounidense llegó a Pekín acompañado por empresarios de compañías como Tesla, Apple y Nvidia para reunirse con el presidente Xi Jinping en medio de negociaciones sobre aranceles, exportaciones tecnológicas y el acceso de firmas estadounidenses al mercado chino.
Trump aterrizó en la capital china acompañado por una delegación integrada por empresarios y funcionarios de alto perfil. Entre ellos destacan Elon Musk, Tim Cook y Jensen Huang, quienes buscan fortalecer relaciones comerciales y resolver obstáculos regulatorios que afectan a compañías estadounidenses en China.
Antes de aterrizar, Trump adelantó que una de sus principales peticiones a Xi Jinping será ampliar el acceso de empresas de Estados Unidos al mercado chino. A través de su red social Truth Social, aseguró que buscará que China “se abra” para permitir que compañías tecnológicas y manufactureras estadounidenses aumenten su presencia en el país.
La agenda de reuniones incluye temas económicos, tecnológicos y de política exterior. Uno de los puntos centrales será la extensión de la tregua comercial alcanzada entre ambas naciones tras meses de aranceles y restricciones mutuas que impactaron mercados globales.
Además del comercio, ambos gobiernos discutirán temas relacionados con la exportación de semiconductores, inteligencia artificial, propiedad intelectual y el suministro de tierras raras, materiales estratégicos para la industria tecnológica mundial.
Otro asunto clave será la situación de Taiwán. China reiteró su rechazo a la venta de armamento estadounidense a la isla, mientras Washington mantiene su compromiso de apoyar la capacidad defensiva taiwanesa pese a no tener relaciones diplomáticas oficiales con el territorio.
La visita también ocurre en medio de la tensión internacional derivada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. Trump señaló que sostendrá conversaciones con Xi sobre la situación en Medio Oriente y buscará que Pekín utilice su influencia sobre Teherán para contribuir a una salida diplomática.
En paralelo al encuentro presidencial, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, sostuvo reuniones en Corea del Sur con el viceprimer ministro chino, He Lifeng, para avanzar en consultas económicas y comerciales entre ambos países. Medios oficiales chinos calificaron el diálogo como “franco” y “constructivo”.
El programa oficial contempla reuniones bilaterales, recepciones diplomáticas y un banquete de Estado en el Gran Salón del Pueblo, además de actividades culturales en Pekín.
La presencia de empresarios tecnológicos dentro de la comitiva refleja el interés de Washington por mantener vínculos económicos con China pese a las diferencias políticas y comerciales. Analistas consideran que las reuniones entre Trump y Xi podrían influir en el rumbo de la relación bilateral en sectores estratégicos como tecnología, energía y comercio internacional.






