Bloqueo en Venustiano Carranza termina en tiroteo y vehículos calcinados

La tensión acumulada por años en estalló este 24 de abril en una jornada marcada por violencia armada. Lo que comenzó como un bloqueo carretero derivado de un conflicto agrario terminó en un episodio con víctimas mortales, heridos y vehículos incendiados. En el centro del conflicto están comunidades tsotsiles vinculadas a la organización Casa del Pueblo, adherida a la , y la disputa histórica por tierras con otros grupos de la región.
El punto de quiebre ocurrió por la tarde, cuando sujetos armados, presuntamente ligados al , llegaron en varias camionetas para intentar abrir el paso por la fuerza. Testimonios señalan que comenzaron a disparar sin distinción contra quienes mantenían el bloqueo, provocando la muerte de dos personas. La agresión desató una respuesta inmediata de los pobladores, que se organizaron y repelieron el ataque, generando un intercambio de fuego de alta intensidad.
Habitantes de la zona aseguran que varios atacantes murieron en el lugar, aunque las autoridades no han confirmado cifras definitivas. En el sitio fueron localizados vehículos calcinados, mientras continúan las labores periciales. En paralelo, versiones difundidas en redes apuntan a la posible muerte de un presunto operador criminal conocido como “El Azul”, sin que exista confirmación oficial.
El origen del conflicto se remonta a más de cinco décadas, con disputas por más de 18 mil hectáreas entre comunidades indígenas. En días recientes, trabajos de apertura de brechas reactivaron las tensiones, lo que llevó a la instalación del bloqueo como medida de presión. Sin embargo, lo ocurrido cambió por completo el escenario.
Más allá del enfrentamiento, distintas voces en la región cuestionan la narrativa oficial que presenta los hechos como un choque entre grupos armados. Denuncian que se trató de un ataque contra una protesta, y advierten sobre un patrón en el que conflictos sociales terminan siendo abordados con presencia armada y despliegues de seguridad posteriores.
Tras los hechos, el bloqueo fue retirado, pero la situación dista de normalizarse. Pobladores reportan la presencia constante de hombres armados en los alrededores, lo que ha obligado a mantener vigilancia comunitaria. La región de Los Llanos, considerada estratégica por su conexión territorial, permanece bajo tensión.






