De la “draisiana” a las ciclovías: la bicicleta y su largo camino al futuro

La bicicleta, hoy símbolo de movilidad sustentable, nació hace más de dos siglos en Europa y ha evolucionado hasta convertirse en una herramienta cotidiana en ciudades de todo el mundo, incluida Puebla, donde su uso crece, pero también enfrenta riesgos.
El origen de la bicicleta se remonta a 1817, cuando el alemán Karl Drais creó la “draisiana”, un artefacto de madera sin pedales que se impulsaba con los pies . Antes de ella, existieron intentos como el llamado “celerífero”, aunque después se comprobó que era más mito que realidad .
Con el tiempo, inventores en Escocia y Francia añadieron pedales y cadenas, dando forma a la bicicleta moderna en el siglo XIX. Para finales de 1800, ya era popular en Europa y Estados Unidos, no muy distinto a cómo hoy un celular pasa de lujo a necesidad básica.
Actualmente, hay más de mil millones de bicicletas en el mundo y su uso vive un nuevo auge por ser económico y ecológico . Ciudades como Ámsterdam o Copenhague son referentes globales por su alta adopción, donde la bicicleta es parte central de la vida diaria.
Puebla: entre avances y desafíos
En México, el uso de la bicicleta creció especialmente en grandes urbes. En Puebla, por ejemplo, existen cerca de 200 kilómetros de infraestructura ciclista . Sin embargo, especialistas señalan que la infraestructura aún es insuficiente frente al aumento de usuarios.
El marco legal en la entidad reconoce a los ciclistas como usuarios vulnerables de la vía pública. Reglamentos de tránsito establecen su derecho a circular, obligan a automovilistas a respetar distancia y promueven el uso de equipo de seguridad. Aun así, su aplicación sigue siendo irregular.
Las cifras muestran el reto. Entre 2019 y 2023 se registraron 116 ciclistas atropellados en Puebla, con al menos 10 muertes documentadas . A nivel global, la Organización Mundial de la Salud advierte que los fallecimientos de ciclistas siguen siendo un problema relevante de seguridad vial .
“Es urgente mejorar la seguridad”, señala el organismo, al subrayar que fomentar la bicicleta también implica proteger a quienes la usan.
Hoy, el desafío no es re-inventarla, sino garantizar que rodar por la ciudad no represente un riesgo.






