Sociedad

Vacunación, muertes y crisis económica: la realidad de la pandemia


Nunca es buen momento para una emergencia sanitaria. A México le tocó domar el azote del nuevo coronavirus a semanas de que el Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI) del presidente Andrés Manuel López Obradorsustituyera al Seguro Popular de Felipe Calderón. El proyecto del morenista, que pretendía dar seguridad social a todos, se hundió en poco más de dos años y tuvo que ser absorbido por el IMSS.

El fracaso del INSABI es una muestra de las condiciones de precariedad histórica que tienen la salud de los mexicanos en vilo permanente. El gasto en salud representa el 6% del PIB nacional (mil dólares por paciente). Además, se estima que México cuenta con una cama hospitalaria por cada mil habitantes; el promedio de la OCDE es de cuatro. La contingencia no tardó en colapsar los sistemas públicos.

Estas y otras cifras fueron recuperadas por el Dr. Enrique Cárdenas Sánchez, académico de la IBERO Puebla, como parte de un ejercicio de recuento de daños ocasionados por la COVID. La enfermedad, recordó el economista, resultó devastadora en un país en el que el 13.5% de la población adulta padece diabetes y cuyos niveles de obesidad rebasan los estándares de la OCDE en 18 puntos porcentuales.

México ha mantenido un ritmo constante en el proceso de vacunación contra el coronavirus. A mediados demarzo de 2022, al 65.7% de los mexicanos se les había aplicado al menos una dosis de inoculación; a nivel mundial, la cifra era ligeramente menor: 64%. Al 31 de enero de 2022, el 89% de la población de Puebla ya había recibido la primera inyección.

Pese a ello, nuestro país continúa registrando los mayores excesos de muertes: la vacunación solo ha reducido la mortalidad un 32.7%. México es el quinto país a nivel mundial con mayor número de contagios (5.73 millones) y muertes (324,000) por COVID. Al mismo tiempo, es elnúmero uno con mayor exceso de muertes: 4,456 decesos por cada millón de habitantes, mismas que han dejado huérfanos a 141,000 menores de edad.

Con o sin coronavirus, la llegada de López Obrador supuso la marginación de diferentes enfermedades de los esquemas de vacunación. Mientras que en padecimientos como el tétanos se pasó de aplicar casi cuatro millones de vacunas a solo 91,000, en otros como el cáncer —tercera causa de muerte en México— se truncó el esquema de prevención y tratamiento.

La salud mental se convirtió en una crisis paralela. La pandemia provocó 53 millones de casos adicionales de depresión mayor a nivel mundial. En México, tres de cada diez personas presentaron síntomas severos de ansiedad; mujeres y personas de bajos recursos fueron las más afectadas. A su vez, el consumo de sustancias psicoactivas en adolescentes aumentó un 15%.

A nivel mundial, la economía sufrió una caída del 4.4%;para México, la contracción fue del 9.3%.  La recuperación también ha sido lenta: solo cuatro de cada cien hogares lo han logrado. Apuntó Cárdenas Sánchez: “El PIB per cápita que teníamos en 2018 se volverá a alcanzar, si bien nos va, hasta 2023 o más adelante. Estaremos rezagados en el ingreso de las personas por todos estos años”.

Durante la pandemia se perdieron 4.2 millones de empleos (el 7.3% de la población económicamente activa). Los hogares con menor nivel socioeconómico tuvieron una mayor pérdida de ingresos, mismos que se vieron subsanados principalmente por remesas. En cuanto a la seguridad alimentaria, la inflación en los precios de los productos básicos ha vulnerado a más del 15% de la población.

 

Enrique Cárdenas señaló que la gestión de la crisis a nivel mundial ha estado en función de las capacidades institucionales para enfrentar la crisis. Para México, el desempeño pobre ha sido producto de las carencias existentes antes de la COVID. Las consecuencias, advirtió, serán de largo alcance. “La pandemia no es un capítulo cerrado. Ha sido devastador en el mundo y sumamente costoso para la sociedad mexicana”.

 

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Back to top button