Tragedia en los Alpes: Una bengala causa incendio y muerte de 40 en bar de Suiza

Redacción.- Lo que debía ser una noche de júbilo y celebración para recibir el 2026 se transformó en una de las peores tragedias recientes en suelo suizo. Un devastador incendio en el bar “Le Constellation”, ubicado en la exclusiva estación de esquí de Crans-Montana, ha dejado un saldo preliminar de 40 personas muertas y más de 115 heridos, muchos de ellos en estado crítico.
Del champán al pánico
Eran aproximadamente las 1:30 de la madrugada. El establecimiento estaba en su máxima capacidad, con turistas de diversas nacionalidades brindando por el nuevo año. Según los primeros testimonios recabados por las autoridades y medios locales, el fuego se habría originado cuando una bengala, colocada tradicionalmente en una botella de champán, alcanzó el revestimiento del techo del local.
“Hubo un pánico absoluto”, relató un joven sobreviviente al diario suizo Blick. “Al principio, con la música y los fuegos artificiales afuera, nadie entendió qué pasaba. Luego, el humo negro inundó todo y la gente empezó a romper las ventanas con sillas para poder escapar”.
Una trampa de humo y llamas
El bar, conocido por ser un punto de encuentro predilecto para el público joven, se convirtió en una trampa mortal en cuestión de minutos. La fiscal general del cantón de Valais, Béatrice Pilloud, confirmó que las llamas se propagaron con una velocidad extrema, dificultando la evacuación.
El comandante de la policía, Frédéric Gisler, informó que el operativo de rescate incluyó una flota de helicópteros y ambulancias que trabajaron durante toda la madrugada para trasladar a los lesionados a centros médicos cercanos, los cuales se encuentran en estado de emergencia. Hasta el momento, se ha descartado que el incidente fuera un ataque deliberado, reforzando la hipótesis de un trágico accidente relacionado con la pirotecnia de la fiesta.
Luto nacional
La magnitud de la tragedia ha conmocionado a la Confederación Helvética. El presidente Guy Parmelin ha enviado sus condolencias a las familias de las víctimas y, en un gesto de respeto, se han suspendido varios actos oficiales de Año Nuevo.
Mientras las brigadas forenses trabajan en la difícil tarea de identificar a los fallecidos —proceso que, según las autoridades, “tomará varios días”—, el área de Crans-Montana permanece acordonada. El olor a quemado y el silencio sepulcral en la zona contrastan con el ambiente festivo que, apenas unas horas antes, llenaba las pistas de esquí.
Las investigaciones continúan para determinar si el establecimiento cumplía con todas las medidas de seguridad contra incendios y por qué la evacuación resultó tan accidentada. Por ahora, Suiza llora a sus muertos en una Nochevieja que será recordada por las llamas y no por las celebraciones.






