Puebla cierra marzo con la gasolina más cara del país: Profeco
La sucursal de Gulf Nacozari que se ubica en la 11 Norte y 22 Poniente no solamente es la más cara sino que ha dejado de lado el pacto de mantener la gasolina Magna por abajo de los 24 pesos

Puebla, Pue.- Lo que comenzó como una advertencia por la inestabilidad en los mercados internacionales se ha materializado en los bolsillos de los poblanos. En la última semana de marzo de 2026, la ciudad de Puebla y su zona metropolitana han registrado un incremento abrupto en el precio de los combustibles, posicionando a varias de sus estaciones de servicio entre las más costosas del país, con precios que ya rozan los 30 pesos por litro en algunos productos.
De acuerdo con el reporte de la Profeco “Quién es quién”, la sucursal de Gulf Nacozari que se ubica en la 11 Norte y 22 Poniente no solamente es la más cara sino que ha dejado de lado el pacto de mantener la gasolina Magna por abajo de los 24 pesos y llegó a ofrecer el litro de ese combustible en $25.02 pesos, aunque para este lunes el precio ya había disminuido a $24.89 pesos.
El fin de la estabilidad
Hace apenas unos días, el panorama era distinto. La gasolina regular (Magna) se mantenía bajo un acuerdo de “techo” cercano a los 24 pesos; sin embargo, el monitoreo reciente de las estaciones de servicio en la capital revela que el pacto de precios se ha fragmentado.
La situación es aún más crítica para quienes utilizan gasolina Premium o Diésel. La llamada “gasolina roja” ha escalado hasta los 28.99 pesos en estaciones de marcas transnacionales, mientras que el Diésel ha roto la barrera psicológica de los 29.99 pesos por litro, una cifra inédita para la entidad que tradicionalmente figuraba entre las más baratas del centro de México.
Factores externos y realidad local
El fenómeno no es aislado. Analistas señalan que la volatilidad del petróleo, derivada de los recientes conflictos bélicos en Medio Oriente —especialmente la tensión entre Irán, Israel y Estados Unidos—, ha encarecido la importación de gasolinas, de la cual México depende en un 80%.
Aunque el gobierno federal ha intentado amortiguar el golpe mediante ajustes al IEPS (Impuesto Especial sobre Producción y Servicios), la realidad en las bombas de Puebla cuenta una historia diferente. Los empresarios gasolineros locales argumentan que los costos de distribución y los nuevos precios de Pemex han hecho insostenible mantener los costos de principios de mes.
¿Dónde cargar? La odisea del ahorro
Para los conductores poblanos, la diferencia entre una estación y otra puede significar un ahorro de hasta dos pesos por litro. Mientras que en zonas como la Avenida Juárez o la Gran Avenida aún se pueden encontrar precios que rondan los 23.29 pesos para la regular, otras estaciones en la periferia y zonas de alto flujo vehicular han ajustado sus tableros al alza de manera agresiva.
Con la llegada de las vacaciones de Semana Santa, la demanda de combustible suele incrementarse, lo que genera temor entre la población de que los precios sigan subiendo. Por ahora, Puebla ha dejado de ser el referente de precios bajos para convertirse en el epicentro de una crisis energética que amenaza con encarecer otros productos de la canasta básica en el estado.






