Paso a paso: el feminicidio de Edith, tras ir a una entrevista de trabajo en la CDMX

Redacción.- Lo que comenzó como una búsqueda de trabajo terminó en una tragedia. Edith Guadalupe Valdés Zaldívar, una joven de apenas 21 años, fue víctima de un sistema que, tras su desaparición, revictimizó a su familia entre omisiones y presuntos actos de corrupción.
Pero a pesar de que ya hay un detenido y que la Fiscalía capitalina tiene avances en la investigación, aquí reconstruimos la cronología de un crimen que pone en evidencia el peligro que acecha a las mujeres que buscan empleo en la Ciudad de México.
1. La esperanza de un empleo (Miércoles 15 de abril)
Edith salió de su hogar en la colonia Magdalena Atlazolpa, alcaldía Iztapalapa, con la ilusión de una entrevista de trabajo. Había sido contactada, presuntamente, para una oferta laboral (algunas versiones apuntan a una agencia de modelos, otras a labores de limpieza) en un edificio ubicado en Avenida Revolución 829, en la colonia Nonoalco, alcaldía Benito Juárez.
Como medida de seguridad, Edith compartió su ubicación en tiempo real con una tía y mantuvo contacto con su madre cerca de las 16:00 horas. A las 17:57 horas, un mototaxi por aplicación la dejó en la entrada del inmueble. Las cámaras de vigilancia captaron el momento exacto en que la joven se quitó el casco e ingresó al edificio sola. Nunca salió de allí.
2. El silencio y la negligencia (Noche del 15 de abril)
Al perder contacto con ella, sus familiares no esperaron. Esa misma noche acudieron al edificio en Avenida Revolución. Sin embargo, el personal de seguridad privada les negó el acceso y aseguró que la joven jamás había ingresado.
La familia intentó levantar el reporte ante la Fiscalía General de Justicia (FGJCDMX) durante la madrugada del 16 de abril. Según las denuncias de los familiares, la respuesta oficial fue lenta. Incluso, denunciaron que servidores públicos les solicitaron “dinero por debajo del agua” para agilizar el acceso a las cámaras del C5 y comenzar la búsqueda, una acusación que hoy tiene a varios funcionarios bajo investigación.
3. La presión social: El hallazgo (16 y 17 de abril)
Ante la inacción de las autoridades, la familia de Edith bloqueó vialidades principales como el Eje 6 Sur y Avenida Revolución. Bajo la consigna “viva se la llevaron, viva la queremos”, obligaron a la Fiscalía a realizar un cateo exhaustivo en el inmueble donde el GPS de su celular se había apagado.
La mañana del viernes 17 de abril, la búsqueda terminó en horror. Elementos de la Fiscalía localizaron el cuerpo de Edith dentro de una bolsa de plástico negra, oculto en el área del sótano/estacionamiento del edificio. Los primeros informes periciales indicaron que presentaba múltiples lesiones por golpes.
4. El responsable: Un lobo en la entrada
La investigación dio un giro rápido tras el hallazgo del cuerpo. Las pruebas de criminalística revelaron manchas de sangre en la caseta de vigilancia. El principal sospechoso, quien ya fue detenido, resultó ser el propio guardia de seguridad del edificio, el mismo hombre que horas antes había negado a la familia que Edith hubiera entrado al lugar.
En declaraciones filtradas de forma preliminar, Juan Jesús “N” habría confesado que tras atacarla con un desarmador en la caseta de vigilancia, trató de borrar las evidencias lavando con cloro y después colocó el cuerpo en bolsas esperando que la recolección de basura se la llevara.
5. Justicia a medias y una herida abierta
La Fiscal Bertha Alcalde Luján confirmó la separación del cargo de los funcionarios señalados por extorsión, mientras que la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, condenó el feminicidio.
El caso de Edith Guadalupe no es solo el relato de un feminicida que abusó de su posición de vigilancia; es el reflejo de una ciudad donde una joven puede desaparecer en una avenida principal a plena luz del día, y donde su familia debe pagar o protestar para que la autoridad simplemente cumpla con su deber.






