Imparte BUAP Master Class de Inteligencia Artificial

Puebla, Pue.- En un mundo donde la tecnología parece avanzar a una velocidad que supera nuestra capacidad de comprensión legislativa y social, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) se ha posicionado a la vanguardia del debate crítico.
La Sala Multimedia del Complejo Cultural Universitario (CCU) se convirtió recientemente en el epicentro de una reflexión necesaria: la ética detrás de los códigos que hoy rigen nuestra vida digital.
Bajo el título “Ética Algorítmica”, el Mtro. Marcelo García Almaguer impartió una master class que no solo buscó explicar el funcionamiento de la Inteligencia Artificial (IA), sino cuestionar el impacto profundo que tiene en la sociedad actual.
Ante un auditorio compuesto por estudiantes y académicos, el especialista lanzó una advertencia clara sobre el “punto de inflexión” en el que nos encontramos.
El reto de una regulación rezagada
Uno de los puntos centrales del encuentro fue la asimetría entre la innovación técnica y los marcos normativos. Según García Almaguer, la IA evoluciona de manera exponencial, dejando atrás a las leyes y a los criterios de responsabilidad tradicionales.
Esta brecha plantea desafíos urgentes para las instituciones educativas, que ahora deben formar ciudadanos con una cultura digital crítica.
“Estamos en un punto de inflexión en donde se genera un conocimiento sin reproducir el camino cognitivo”, señaló el ponente. Esta frase resonó entre los asistentes, subrayando cómo la automatización de decisiones y la creación de contenidos por algoritmos están alterando los paradigmas clásicos de la producción de conocimiento.
Priorizar lo humano frente a lo automático
La sesión no solo fue una lección técnica, sino un llamado a la acción. Para la BUAP, este tipo de actividades refuerzan su compromiso con la formación integral, donde la tecnología no se ve como un fin en sí mismo, sino como una herramienta que debe estar sujeta a la transparencia y la responsabilidad humana.
La “Ética Algorítmica” se propone así como una brújula necesaria en un mar de datos. La conclusión de la jornada fue unánime: ante el avance acelerado de las máquinas, la prioridad debe ser fortalecer los valores éticos que nos definen como sociedad.
Con eventos de este calibre, la máxima casa de estudios poblana reafirma que la inteligencia, antes de ser “artificial”, debe ser profundamente consciente y humana.






