Equipo vinculado a las giras de Sheinbaum sufre asalto en la carretera 57 al regresar de Nuevo Laredo

Un grupo de trabajadores dedicados a la producción de contenidos para el Gobierno federal fue víctima de un asalto mientras circulaba por la carretera federal 57, en el tramo San Luis Potosí–Matehuala, una de las rutas con mayor incidencia delictiva del país. El hecho ocurrió el pasado 27 de enero, a la altura del kilómetro 67, cuando el equipo regresaba por vía terrestre luego de acompañar a la presidenta Claudia Sheinbaum a un acto oficial en Nuevo Laredo, Tamaulipas.
De acuerdo con los testimonios, varios sujetos armados interceptaron el vehículo en el que viajaban, cerraron el paso y obligaron a detenerse. En ese momento, los comunicadores fueron despojados de aproximadamente 14 mil pesos en efectivo, así como de equipo profesional de fotografía y video con un valor superior a los 500 mil pesos. No se reportaron personas lesionadas.
Versiones recabadas por medios locales señalan que los agresores habrían utilizado objetos conocidos como “ponchallantas” para inmovilizar las unidades. Tras el robo, fuerzas federales y estatales desplegaron un operativo en puntos como El Huizache, Guadalcázar y Charco Cercado, con retenes y revisiones que provocaron retrasos para automovilistas y transportistas. Hasta ahora no se ha informado sobre personas detenidas.
Aunque en un inicio se difundió que el ataque iba dirigido a la avanzada presidencial, autoridades estatales aclararon que se trató de personal que presta servicios al Gobierno federal en tareas audiovisuales. El secretario general de Gobierno de San Luis Potosí, Guadalupe Torres Sánchez, señaló que no existe registro de llamadas al 911 ni una denuncia formal relacionada con un asalto al equipo de la Presidencia. Precisó que sí ocurrió un robo a una camioneta con personas que transportaban cámaras y teléfonos, y que el caso quedó en manos de instancias federales al tratarse de una vía de jurisdicción federal.
Este episodio vuelve a poner en el centro la situación de inseguridad en la carretera 57, una arteria clave que conecta el centro del país con el Bajío y el norte. Datos oficiales y análisis de empresas de seguridad ubican esta ruta entre las más riesgosas, junto con tramos como la 45D, Puebla–Córdoba, Matehuala–Monterrey y Querétaro–Irapuato.
Transportistas han advertido que los asaltos suelen concentrarse en horarios específicos, principalmente de madrugada, por la mañana y durante la noche, cuando la vigilancia es menor. Mientras tanto, en redes sociales continúan las denuncias sobre interceptaciones recurrentes en esta zona, sin que hasta el momento la Presidencia de la República o la propia presidenta Claudia Sheinbaum hayan emitido una postura oficial sobre lo ocurrido.






