El “No” Poblano: diputados frenan la Reforma Electoral de Sheinbaum

Ciudad de México.– Con 259 votos a favor y 234 en contra, la Reforma Electoral de la “Cuarta Transformación” se quedó a 75 sufragios de los 334 requeridos. En ese bloque del “No”, los representantes de Puebla jugaron un papel simbólico y estratégico que terminó por sepultar la iniciativa en su estado original.
Los diputados federales poblanos de la oposición (PAN, PRI y MC), junto con las sorpresivas bajas de los aliados del PVEM y PT, mantuvieron una postura de bloque. Desde la tribuna, los legisladores poblanos del bloque opositor argumentaron que la propuesta de eliminar las listas de representación proporcional y reducir el presupuesto al INE ponía en riesgo la equidad en un estado con una geografía política tan compleja como Puebla.
Ante esto, el oficialismo acusaba a los legisladores de la entidad de “dar la espalda a la austeridad que el pueblo reclama”. Al final, la disciplina partidista de la oposición poblana fue total, contribuyendo al naufragio de la reforma que buscaba, entre otras cosas, regular la Inteligencia Artificial y prohibir el nepotismo en candidaturas.
Los diputados de Puebla que Votaron en Contra
La sorpresa no vino solo de la oposición tradicional (PAN-PRI-MC), sino de una “rebelión” interna liderada por figuras clave de Puebla que, hasta ayer, se ostentaban como aliados incondicionales del proyecto presidencial.
Los reflectores se centraron en Nora Merino Escamilla, Antonio López Ruiz y Antonio Gali López, quienes, a pesar de pertenecer al bloque oficialista, votaron en contra de la iniciativa.
Este movimiento ha sido calificado como un “suicidio político”, ya que los tres legisladores proyectaban carreras ascendentes hacia la reelección o la alcaldía de Puebla en 2027, aspiraciones que hoy lucen desdibujadas tras dar la espalda a la instrucción presidencial.
A este grupo de legisladores poblanos se sumaron también Adolfo Alatriste Cantú y Fátima Cruz Peláez, ambos del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), consolidando un frente de rechazo que fue determinante para que la reforma no viera la luz.
El Resto de los Diputados: Un Frente Amplio de Rechazo
A nivel nacional, el bloque que frenó la reforma estuvo compuesto por: PAN, PRI y Movimiento Ciudadano: Se mantuvieron firmes en la narrativa de que la reforma centralizaba el poder y debilitaba el federalismo electoral.
Partido Verde (PVEM) y Partido del Trabajo (PT): En una ruptura inusual, sus bancadas se desmarcaron de Morena. El PT argumentó que la reforma no garantizaba la equidad para las minorías, mientras que el Verde defendió su estructura de representación.
¿En qué proceso queda la Reforma Electoral?
Tras el resultado de hoy, el camino legislativo toma un giro obligatorio hacia el “Plan B”:
Reforma Desechada: Al ser una reforma constitucional (que tocaba 11 artículos de la Carta Magna), el dictamen ha sido declarado formalmente desechado. Según el Artículo 72 constitucional, esta propuesta específica no puede volver a presentarse en el presente periodo de sesiones.
El Plan B (Leyes Secundarias): El coordinador de Morena, Ricardo Monreal, ya adelantó que la estrategia ahora se trasladará a modificar leyes secundarias (como la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales).
Ventaja para Morena: Para estas leyes solo necesitan mayoría simple (la mitad más uno), la cual sí poseen.
Limitación: En un “Plan B” no pueden eliminar los diputados plurinominales ni cambiar la integración del Congreso, pues eso está blindado por la Constitución.
Judicialización: Se espera que, de aprobarse un paquete de reformas legales secundarias en los próximos días, la oposición acuda nuevamente a la Suprema Corte de Justicia para impugnarlas, repitiendo el ciclo jurídico de años anteriores.






