Cuba se prepara para falta de combustible mientras crece tensión con EU

Cuba anunció un plan para enfrentar lo que califica como un “desabastecimiento agudo de combustible”, una respuesta a las crecientes presiones de Estados Unidos sobre el suministro de petróleo hacia la isla. El presidente cubano Miguel Díaz-Canel habló del tema en una comparecencia televisiva inusual este jueves, donde explicó que las medidas buscan mitigar una caída en la llegada de crudo y sus efectos en la vida diaria de los cubanos.
Díaz-Canel advirtió que el país se prepara para un periodo complicado por la falta de combustible y que requerirá esfuerzo, creatividad y trabajo conjunto para sortear las restricciones energéticas. Afirmó que aunque no se puede hablar de un colapso inmediato, la situación demandará ajustes para mantener los servicios básicos y la producción en marcha.
El origen de esta crisis está en las decisiones recientes de Washington, que cerró el flujo de petróleo desde Venezuela —un tradicional proveedor— y emitió una orden ejecutiva para imponer aranceles a cualquier país que suministre crudo a Cuba. Estas medidas, según el gobierno cubano, han afectado directamente la posibilidad de importar combustible y han reducido las alternativas disponibles.
Cuba depende en gran medida de importaciones para cubrir sus necesidades energéticas, y los expertos advierten que, de no llegar nuevos cargamentos, la isla podría enfrentar escasez generalizada ya en marzo, con consecuencias serias para servicios como transporte, salud, agricultura y energía.
El vicecanciller Carlos Fernández de Cossío ya había señalado que, aunque no hay un diálogo formal con Estados Unidos, La Habana se ha preparado para enfrentar posibles acciones como esta, que considera parte de una “persecución energética y financiera”. Reiteró que Cuba no fue tomada por sorpresa, pues se han analizado diversas opciones con anticipación.
En su mensaje, Díaz-Canel también habló de la necesidad de articular esfuerzos internacionales más amplios para contrarrestar lo que llama una “presión externa”, y planteó que el país no renuncia a buscar canales de comunicación respetuosos con Washington.
Mientras tanto, en la isla ya se sienten algunas de las consecuencias de la falta de combustible: apagones más frecuentes, colas en estaciones de servicio y tensión en sectores clave de la economía. La combinación de sanciones, parálisis de suministros y restricciones comerciales ha dejado a Cuba en una situación energética vulnerable, según analistas y reportes recientes.
El plan anunciado incluye medidas de emergencia para administrar el poco combustible disponible y mantener funciones esenciales, aunque el gobierno no ha dado cifras concretas sobre cuánto tiempo podrá sostener la producción ni los detalles de la implementación.
En este contexto, la isla se prepara para afrontar un escenario con menos crudo importado, tratando de equilibrar la demanda interna con los recursos limitados que aún puede asegurar en el mercado internacional.





