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Salida de Marx Arriaga: el trasfondo del choque por los libros escolares


La salida de Marx Arriaga de la Secretaría de Educación Pública se formalizó tras varios días de tensión dentro de la dependencia. El exdirector de Materiales Educativos permaneció en su oficina mientras esperaba una notificación oficial, que finalmente llegó por escrito. El documento confirmó su relevo y el nombramiento de Nadia López García, además de instruir el proceso de entrega del área encargada de coordinar los libros de texto gratuitos.

 

El núcleo del conflicto giró en torno a cambios en los contenidos educativos. Arriaga sostuvo que su separación estaba vinculada con su negativa a modificar partes del proyecto editorial que impulsó durante su gestión. Desde su perspectiva, esos ajustes alteraban el enfoque original de la llamada Nueva Escuela Mexicana. La administración federal, en cambio, planteó que los materiales debían actualizarse para ampliar referencias históricas y sociales, particularmente la inclusión de mujeres y comunidades originarias.

 

La presidenta Claudia Sheinbaum subrayó que los libros escolares no responden a una sola figura, sino a un proceso institucional sujeto a revisión. Aclaró que el relevo no implica rehacer los contenidos, sino enriquecerlos bajo una nueva coordinación. También reconoció el trabajo previo de Arriaga y defendió la idea de que toda política educativa puede evolucionar sin romper con lo ya construido.

 

Tras recibir la notificación, el exfuncionario anunció su regreso a la docencia. Frente a medios, afirmó que su permanencia en el edificio buscaba obtener una comunicación formal y cerrar el ciclo administrativo. Reiteró que su postura respondía a principios pedagógicos y no a la conservación del cargo. Mientras tanto, el titular de la SEP, Mario Delgado, evitó confrontaciones públicas y dio paso al cambio operativo.

 

El episodio atrajo atención fuera del país. El diario británico Financial Times describió la permanencia de Arriaga en su despacho como una disputa administrativa poco habitual, vinculándola al debate sobre el rumbo de los libros escolares. El reporte situó el caso dentro de una discusión más amplia sobre gobernanza educativa y control de contenidos.

 

En paralelo, surgieron señalamientos internos sobre prácticas administrativas dentro de la dirección que encabezaba Arriaga, incluidos cuestionamientos sobre contrataciones y manejo de personal. Estas versiones fueron presentadas por extrabajadores ante instancias educativas, ampliando el contexto de una transición marcada por diferencias técnicas, políticas y operativas. Con el relevo en marcha, la SEP busca cerrar el episodio y continuar con la actualización del sistema de materiales escolares bajo la nueva dirección.





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