Estos son los políticos señalados de vínculos con el narco en Sinaloa

Redacción.- El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó este 29 de abril de 2026 una acusación formal ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve funcionarios y exfuncionarios de alto nivel.
La acusación, que vincula directamente a la cúpula del gobierno sinaloense con las operaciones de “Los Chapitos” y la facción de Ismael “El Mayo” Zambada, marca un punto de ruptura diplomático a solo semanas de que inicie el Mundial de Fútbol 2026. Según los documentos judiciales, los señalados habrían recibido sobornos millonarios a cambio de protección institucional, filtración de operativos y logística para el tráfico de fentanilo y cocaína hacia la frontera norte.
La Lista de los Acusados: Del Palacio de Gobierno a las Corporaciones
La fiscalía estadounidense no solo apunta a la cabeza del Ejecutivo estatal, sino que describe una red de complicidades que abarca el Poder Legislativo, el sistema de justicia y los mandos policiales. Estos son los nombres clave señalados por Washington:
- Rubén Rocha Moya: Gobernador de Sinaloa (Morena). Se le acusa de conspiración para distribuir sustancias controladas y delitos relacionados con armas. La investigación sugiere que su administración facilitó el control territorial de las facciones del Cártel de Sinaloa.
- Enrique Inzunza Cázarez: Actual senador por Morena y exsecretario general de Gobierno. Hombre de máxima confianza de Rocha, es señalado por utilizar su influencia política para blindar las operaciones delictivas.
- Juan de Dios Gámez Mendívil: Alcalde de Culiacán. La acusación lo vincula con la gestión de recursos y la permisividad operativa en la capital del estado, epicentro del grupo criminal.
- Dámaso Castro Zaavedra: Vicefiscal General de Sinaloa. Según la DEA, recibía pagos mensuales de 11 mil dólares por informar al cártel sobre operativos e investigaciones en curso.
- Gerardo Mérida Sánchez: Exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa (2023-2024).
- José Antonio Dionisio Hipólito (alias “Tornado”): Exsubdirector de la Policía Estatal. Señalado como un enlace operativo directo para el movimiento de cargamentos.
- Juan Valenzuela Millán (alias “Juanito”): Comandante de la Policía Municipal de Culiacán. Se le imputa haber ayudado a “Los Chapitos” en el secuestro y tortura de informantes de la DEA.
- Alberto Jorge Contreras Núñez: Exjefe de la Policía de Investigación de la Fiscalía General del Estado.
- Marco Antonio Almanza Avilés: También exjefe de la Policía de Investigación.
- Enrique Díaz Vega: Exsecretario de Administración y Finanzas de Sinaloa, vinculado a la ingeniería financiera y lavado de dinero para la organización.
El factor “Mayo” Zambada
El caso contra Rocha Moya cobró tracción tras la captura de Ismael “El Mayo” Zambada en 2024, quien en una misiva pública aseguró que el día de su detención había sido citado a una reunión donde supuestamente participaría el gobernador y el finado Héctor Melesio Cuén. Aunque Rocha negó sistemáticamente los vínculos durante casi dos años, las pruebas presentadas hoy en Nueva York sugieren que la relación era estrecha y de larga data.
“No son simples acusaciones de oídas; contamos con registros financieros, testimonios de cooperadores y comunicaciones interceptadas que muestran cómo se puso la estructura del Estado al servicio del fentanilo”, declaró un portavoz del Departamento de Justicia bajo anonimato.
Reacciones y Crisis Política
Desde Culiacán, el gobernador Rocha Moya calificó la acusación como una “violación a la soberanía” y un ataque político orquestado desde el extranjero. Por su parte, el Gobierno Federal ha mantenido una postura cauta, señalando que “no se han entregado pruebas suficientes”, mientras que la oposición exige la separación inmediata del cargo de todos los implicados para enfrentar el proceso legal.
Con esta acción, Estados Unidos eleva la presión sobre la estrategia de seguridad mexicana, dejando claro que, para Washington, la línea entre el servicio público y el crimen organizado en Sinaloa ha dejado de existir.






