Redacción.- Un hombre de 56 años de edad que fue detenido el lunes por la tarde por elementos de la Policía Municipal, al sur de la ciudad de Puebla, murió en las instalaciones del C5i en Cuautlancingo, a consecuencia de la golpiza que sufrió por parte de un grupo de personas que lo acusó de robo y tentativa de homicidio.
Los hechos se registraron después de las 22:00 horas, cuando se le trasladó para su puesta a disposición del Ministerio Público; las diligencias del levantamiento de cadáver se realizaron la madrugada de este martes.
El occiso, identificado como Mauricio Hernández Ramírez, contaba ya con un expediente en la unidad de Flagrancia de la Fiscalía General del Estado, tras su detención junto con otro individuo de nombre David Rodríguez, de 53 años.
Policías municipales de la patrulla PDLC-394 informaron que el lunes minutos después de las 16:00 horas, acudieron a una colonia al sur de la ciudad, debido a que se reportaba que un grupo de personas tenía retenidos a dos hombres a los que ya habían golpeado.
Al llegar al lugar, Josué N., explicó a los uniformados que Mauricio y David habían intentado robarle y privarlo de la vida con un arma de fuego, motivo por el cual había recibido ayuda de sus vecinos para someterlo, aunque también lo golpearon.
Mauricio presentaba lesiones en el rostro y una hemorragia, por lo que fue atendido por paramédicos de la ambulancia 286 de SUMA, quienes determinaron que las heridas que presentaba no ponían en riesgo su vida, que no ameritaba traslado a un hospital y únicamente le colocaron una venda en la cabeza.
Se les trasladó a las instalaciones de la Secretaría de Seguridad Ciudadana para documentar la puesta a disposición y fue en el traslado al C5i, que Mauricio mencionó que no sentía fuerza en las piernas.
Al bajar de la patrulla, estando en el estacionamiento del Complejo de Seguridad, se desvaneció y aunque hubo paramédicos que le atendieron de inmediato con maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), minutos antes de las 23:00 horas se confirmó su fallecimiento.
La Coordinación de Investigación de Homicidios Dolosos se hizo cargo de las diligencias del levantamiento de cadáver, y durante la madrugada se ordenó el traslado del cuerpo a la morgue, para la necropsia de ley y así determinar las causas de la muerte.

