México podría rechazar solicitud de detención contra Rocha Moya si EU no presenta pruebas: Sheinbaum
La posible extradición del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, continúa en una etapa de revisión entre las autoridades de México y Estados Unidos. Este martes, la presidenta Claudia Sheinbaum señaló que la solicitud de detención urgente presentada por una oficina del Departamento de Justicia estadounidense podría ser rechazada si no se entregan elementos que respalden las acusaciones formuladas contra el político sinaloense.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que, hasta ahora, no existe un plazo establecido para que las autoridades estadounidenses aporten pruebas adicionales. También precisó que la petición recibida por México no corresponde a un proceso formal de extradición, sino a una solicitud de detención con fines de extradición, una figura distinta dentro de los mecanismos de cooperación judicial entre ambos países.
El caso tomó relevancia después de que, el pasado 29 de abril, la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York diera a conocer una acusación contra Rocha Moya y otros nueve funcionarios. De acuerdo con la información presentada por esa instancia, los señalados habrían participado en una presunta conspiración con dirigentes del Cártel de Sinaloa para facilitar el ingreso de narcóticos a territorio estadounidense a cambio de respaldo político y pagos ilegales.
Tras la difusión de esas acusaciones, las autoridades estadounidenses solicitaron la detención urgente de los involucrados. Sin embargo, el Gobierno de México no autorizó la petición al considerar que la documentación enviada no contenía pruebas suficientes para justificar la medida.
Sheinbaum subrayó que la Secretaría de Relaciones Exteriores analizó el expediente recibido y, al detectar la falta de evidencias, solicitó la opinión de la Fiscalía General de la República. Según explicó, la FGR coincidió en que los documentos enviados no aportaban elementos suficientes para proceder con la detención solicitada.
A pesar de ello, la Fiscalía mexicana mantiene abiertas investigaciones propias relacionadas con el caso y continúa recabando información. La presidenta indicó que estas indagatorias seguirán su curso de manera independiente al procedimiento solicitado por Estados Unidos.
La titular del Ejecutivo federal recordó que, si Washington decide no presentar nuevas pruebas, México podría negar definitivamente la petición de detención urgente. No obstante, aclaró que las autoridades estadounidenses conservan la posibilidad de iniciar un procedimiento formal de extradición, una vía distinta que permitiría llevar el caso ante los tribunales correspondientes.
Sheinbaum reiteró que la exigencia de pruebas forma parte de los procedimientos habituales de colaboración entre ambos países. Señaló que en ocasiones anteriores Estados Unidos también ha solicitado información adicional cuando México ha promovido solicitudes similares, por lo que consideró que este tipo de requerimientos forman parte de las reglas establecidas en materia de cooperación judicial internacional.