Donald Trump, volvió a poner sobre la mesa la posibilidad de actuar directamente contra cárteles de la droga en territorio mexicano. El mensaje llegó después de la presentación de su Estrategia Nacional Antidrogas 2026, donde insistió en endurecer acciones contra grupos que su gobierno considera organizaciones terroristas.
El mandatario aseguró que su plan en el Caribe, enfocado en interceptar embarcaciones vinculadas al narcotráfico, ha reducido de forma significativa el flujo de drogas hacia Estados Unidos. Sin embargo, fue más allá al advertir que su administración ya contempla operaciones en tierra. “Si ellos no hacen el trabajo, nosotros lo haremos”, lanzó, en una frase que vuelve a presionar la relación bilateral.
El contexto no es menor. Las declaraciones coinciden con fricciones recientes entre Washington y el gobierno de Claudia Sheinbaum, particularmente por la presencia de agentes de la CIA en un operativo en Chihuahua. Según reportes, estos elementos participaron en el desmantelamiento de un laboratorio clandestino sin que su intervención fuera notificada oficialmente a México, lo que generó cuestionamientos sobre el cumplimiento de acuerdos en materia de seguridad.
Sheinbaum ha sido clara en su postura: cooperación sí, pero sin intervención directa. En distintas conferencias, la presidenta ha reiterado que México mantiene el control de sus operativos y que no acepta la participación de fuerzas extranjeras en su territorio. A cambio, ha planteado el intercambio de información como vía de colaboración.
A este escenario se suma otro punto de tensión: la investigación abierta por el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, junto con otros funcionarios. El caso ha generado inconformidad en el gobierno mexicano, que acusa una posible ruptura de acuerdos de confidencialidad entre ambos países.
Desde Palacio Nacional, Sheinbaum pidió que cualquier señalamiento venga acompañado de pruebas sólidas y que se canalice a través de la Fiscalía General de la República. También subrayó que no se permitirá injerencia externa en decisiones internas. Mientras tanto, la Fiscalía General de la República ya solicitó más información a Estados Unidos para determinar los siguientes pasos.

