La tensión en torno al suministro energético de Cuba volvió al centro del debate regional, luego de que el Gobierno de México planteara una salida directa a Estados Unidos para evitar que la falta de electricidad en la isla se profundice. La presidenta Claudia Sheinbaum adelantó que su administración propondrá que sea Washington quien envíe petróleo a Cuba, en un intento por contener los efectos de los apagones que afectan a servicios básicos.
Durante su conferencia matutina de este viernes 30 de enero, realizada desde Baja California, la mandataria explicó que instruyó a la Secretaría de Relaciones Exteriores a iniciar conversaciones con el gobierno estadounidense. El objetivo, dijo, es conocer con precisión el alcance de los aranceles anunciados por la administración de Donald Trump contra los países que suministren crudo a la isla. En ese contexto, precisó que México ha enviado a Cuba menos del uno por ciento del petróleo que produce, un dato que, señaló, ayuda a dimensionar el impacto real de esos envíos.
Sheinbaum expuso que el crudo mexicano es utilizado en plantas de generación eléctrica cubanas debido a que su infraestructura solo permite operar con mezclas ligeras, como Istmo y Olmeca. La presidenta advirtió que la falta de energía tiene consecuencias directas en el funcionamiento de hospitales, sistemas de refrigeración y otros servicios esenciales, por lo que el interés de México es evitar que esa situación derive en mayores afectaciones para la población.
Los problemas de abasto eléctrico quedaron en evidencia la noche del 29 de enero, cuando alrededor del 57 por ciento del territorio cubano permaneció sin luz, un escenario que podría repetirse en los próximos días. Ante versiones sobre una supuesta cancelación de envíos, la mandataria aclaró que sus declaraciones no confirman que Petróleos Mexicanos haya detenido el suministro de barriles a la isla.
Según la orden ejecutiva firmada por Trump, Estados Unidos impondrá aranceles a bienes de países que vendan o transporten petróleo a Cuba. Sheinbaum detalló que México mantiene dos esquemas de envío: contratos comerciales a través de Pemex y apoyo humanitario. Este último, subrayó, continúa vigente como parte de una política que el país ha sostenido con distintas naciones.
Finalmente, la presidenta reiteró que México recurrirá a la vía diplomática para abordar el tema y defender el principio de soberanía. Informó que el canciller Juan Ramón de la Fuente ya fue instruido para contactar a sus contrapartes en Estados Unidos y conocer a fondo el decreto, mientras se analizan alternativas para apoyar a la población cubana sin escalar el conflicto.

