Puebla, Puebla.- En el corazón de la edición 39 de la Feria Nacional del Libro (FENALI), la figura de Elena Garro volvió a cobrar vida, no solo a través de su célebre realismo mágico, sino desde la vulnerabilidad de su correspondencia privada. Bajo el sello de la colección Cuadernos de Elena, se presentaron dos títulos que prometen redibujar el mapa emocional de una de las escritoras más complejas de México: “Esta carta está en tus labios” y “Cartas y poemas de amor entre Bioy y Elena”.
El evento, que reunió a académicos, estudiantes y al Colectivo Elenistas Puebla, se alejó de los formalismos literarios para adentrarse en la “historia de amor con todos sus procesos”. A través de estas páginas, el lector deja de ser un espectador de la ficción para convertirse en testigo de los diálogos apasionados y, a veces, tormentosos que Garro mantuvo con figuras de la talla de Octavio Paz y el argentino Adolfo Bioy Casares.
La colección es el resultado de un esfuerzo editorial conjunto entre la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) y Ediciones del Lirio. Más que un ejercicio de nostalgia, este proyecto busca la revaloración crítica de la obra de Garro, permitiendo que su voz personal arroje luz sobre su pensamiento intelectual y sus etapas afectivas.
“Estas cartas nos abren las puertas para conocer la intimidad”, señalaron los ponentes durante la charla. En un mundo donde la figura de Garro ha sido a menudo eclipsada por la polémica política o su relación con Paz, estos textos permiten redescubrir a la mujer detrás del mito: una creadora que vertía en su correspondencia la misma intensidad que en su narrativa.
La presentación en la FENALI 39 no solo fue un tributo a la memoria, sino un recordatorio de que la obra de Elena Garro sigue siendo un territorio por explorar. Con la publicación de estos documentos —algunos fechados tan temprano como 1935 y otros recopilados recientemente—, la BUAP y el Colectivo Elenistas reafirman que el estudio de “la Garro” es fundamental para entender la literatura hispana contemporánea.
Para los asistentes, la jornada cerró con una certeza: en cada carta y en cada poema recuperado, Elena Garro sigue escribiendo su propia historia, una que ya no puede ser silenciada.

