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Petróleo se dispara tras ascenso de Mojtaba Jamenei y escalada del conflicto en Medio Oriente

El precio del petróleo registró aumentos bruscos luego de que creciera la preocupación por una interrupción prolongada en el suministro desde Medio Oriente. La incertidumbre se intensificó tras la consolidación de Mojtaba Jamenei como nuevo líder supremo de Irán, un movimiento político que complica las expectativas de un fin cercano al conflicto regional y que ya se refleja en los mercados internacionales.

Mientras las cotizaciones del crudo avanzaban con fuerza, grupos alineados con el ala más dura del sistema iraní salieron a las calles para manifestar su respaldo al nuevo líder. Las concentraciones se registraron en varias ciudades y fueron transmitidas por medios estatales. En ellas se observaron banderas iraníes y retratos de Ali Jamenei, fallecido durante los ataques que marcaron el inicio de la guerra. En algunos puntos del país también se reportaron explosiones vinculadas a bombardeos mientras las movilizaciones seguían en marcha.

En Isfahán, por ejemplo, manifestantes se reunieron en la Plaza del Imán mientras se escuchaban detonaciones a la distancia. En Teherán, simpatizantes del gobierno corearon consignas de apoyo al nuevo dirigente. Desde el consejo de defensa iraní se difundió un mensaje que reafirma la obediencia al mando militar y político del país.

La llegada de Mojtaba Jamenei al liderazgo también provocó reacciones fuera de Irán. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que considera inaceptable la designación y reiteró su exigencia de una rendición del gobierno iraní. Desde Israel, funcionarios han señalado que el objetivo de su campaña militar es debilitar la estructura del poder clerical que gobierna el país desde la revolución de 1979.

Dentro de Irán, las opiniones están divididas. Algunos simpatizantes del sistema interpretan la sucesión como una señal de continuidad frente a la presión externa. Otros ciudadanos ven el cambio como un obstáculo para posibles transformaciones políticas. Varias voces opositoras señalan que la movilización social es limitada mientras continúan los ataques y las operaciones militares en el país.

En paralelo, la guerra impacta directamente en el flujo mundial de energía. El Estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el transporte de petróleo y gas, permanece prácticamente paralizado. Por esa vía circula cerca de una quinta parte del petróleo comercializado en el mundo, por lo que cualquier interrupción tiene efectos inmediatos en la oferta global. Con varios petroleros detenidos y capacidad de almacenamiento limitada, algunos productores se han visto obligados a frenar la extracción.

La situación también ha llevado a Arabia Saudita, Irak y Kuwait a reducir su producción en ciertos campos petroleros. El ajuste ocurre en medio de una volatilidad marcada en los mercados energéticos.

En ese contexto, los futuros del crudo Brent subieron cerca de 8.4%, alcanzando alrededor de 100 dólares por barril, después de haber tocado momentáneamente niveles cercanos a los 119 dólares durante la jornada. El movimiento refleja la reacción de los inversionistas ante la posibilidad de una crisis energética prolongada.

El impacto no se limita al petróleo. Las bolsas de Asia, Europa y Estados Unidos registraron caídas ante el temor de que el aumento en los precios de la energía impulse la inflación y obligue a los bancos centrales a modificar sus planes sobre tasas de interés. Los rendimientos de los bonos también subieron mientras los inversionistas ajustaban sus expectativas económicas.

En Estados Unidos, el precio de la gasolina tiene además un peso político. El aumento del crudo ocurre en un año clave rumbo a las elecciones legislativas de medio mandato. Trump, que logró la reelección en 2024 con promesas de reducir el costo de vida y evitar nuevas guerras, afirmó que el incremento en los precios del petróleo sería temporal si se logra neutralizar las capacidades militares y nucleares de Irán.

Mientras tanto, los enfrentamientos continúan en distintos frentes. Bombardeos recientes provocaron incendios en instalaciones energéticas dentro de Irán, mientras ataques también se reportaron en Baréin y otras zonas del Golfo. Turquía informó incluso que sistemas de defensa de la OTAN interceptaron un misil que cruzó su espacio aéreo.

Los combates también alcanzaron Líbano, donde Israel amplió sus operaciones tras ataques de Hezbolá. Según reportes diplomáticos, los bombardeos en territorio iraní han causado más de 1,300 muertes civiles. En Israel, servicios de emergencia confirmaron nuevas víctimas tras impactos de proyectiles cerca del aeropuerto de Tel Aviv.

 

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