El coordinador del Partido del Trabajo en la Cámara de Diputados, Reginaldo Sandoval, puso condiciones claras frente a la iniciativa de reforma electoral. Aunque reiteró que el PT sigue dentro del bloque de la Cuarta Transformación y respalda a la presidenta Claudia Sheinbaum, advirtió que no acompañarán ningún cambio que, a su juicio, implique retrocesos en el sistema democrático.
Sandoval señaló que el partido no apoyará ajustes que afecten la representación proporcional ni decisiones que debiliten al árbitro electoral. “No respaldaremos nada que sea regresivo”, resumió al referirse a la propuesta que ya llegó a San Lázaro.
Uno de los puntos que más inquieta al PT es el futuro de las diputaciones plurinominales. El legislador defendió el modelo surgido con la reforma política de 1977, impulsada por Jesús Reyes Heroles, que abrió espacio a fuerzas minoritarias. Modificar la forma en que se asignan las 200 curules de representación proporcional o exigirles nuevas reglas de campaña podría, dijo, alterar ese equilibrio.
En materia de financiamiento, Sandoval dejó claro que están dispuestos a reducir el presupuesto a los partidos, pero no en los términos planteados. La iniciativa propone un recorte mayor, mientras que el PT sugiere disminuirlo en 50 por ciento y cambiar la fórmula de reparto: la mitad de los recursos de manera igualitaria y la otra mitad según el porcentaje de votos obtenidos.
También expresó reservas sobre posibles ajustes presupuestales al Instituto Nacional Electoral y al Tribunal Electoral. Para el PT, reducir recursos al árbitro podría afectar la confianza en los procesos. En contraste, celebró que el texto mantenga el Programa de Resultados Electorales Preliminares, al considerarlo clave para ofrecer información la noche de la elección.
Ante la posibilidad de votar en contra, Sandoval descartó que eso signifique una ruptura automática con Morena o el Partido Verde. Subrayó que la alianza ha sido determinante en procesos recientes y que la prioridad es mantener la unidad. No obstante, insistió en que revisarán a fondo el contenido publicado en la Gaceta Parlamentaria antes de definir su posición final.

