Un operativo en altamar dejó al descubierto un cargamento de droga que flotaba en el Pacífico sur. Autoridades federales reportaron el aseguramiento de más de dos toneladas de cocaína frente a las costas de Oaxaca, en una acción coordinada que involucró fuerzas navales y de seguridad.
La intervención se realizó a unos 190 kilómetros de la Décima Región Naval, con base en Salina Cruz, dentro del Golfo de Tehuantepec. En ese punto, elementos de la Secretaría de Marina localizaron decenas de bultos a la deriva. El hallazgo activó un despliegue para recuperar el material y trasladarlo a puerto.
De acuerdo con el informe oficial del gabinete de seguridad, se identificaron 68 paquetes envueltos en bolsas negras. En su interior había más de dos mil envoltorios con una sustancia con características similares a la cocaína. Tras el pesaje ministerial, la cifra alcanzó las 2.145 toneladas.
Todo el cargamento quedó bajo resguardo de las autoridades, que ya iniciaron una investigación para determinar su procedencia y destino. Hasta el momento, no se ha informado de personas detenidas en relación con este caso, lo que deja abierta la línea de indagatoria sobre quiénes estarían detrás del traslado.
El impacto económico de este decomiso fue estimado por el gobierno en alrededor de 4.3 millones de pesos. Según las autoridades, la incautación impide que una cantidad significativa de dosis llegue al mercado ilegal, aunque no se detalló la ruta específica que seguía la droga antes de ser localizada.
En la operación también participaron agentes de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, quienes trabajaron en coordinación con personal naval para asegurar la zona y completar el traslado del cargamento.
El aseguramiento se suma a otros operativos recientes en rutas marítimas del Pacífico, una zona que sigue siendo utilizada para el traslado de drogas. Mientras avanzan las investigaciones, el caso deja abiertas preguntas sobre las redes logísticas que permiten este tipo de movimientos en aguas nacionales.

