Madre descubre abuso de sacerdote al revisar celular de su hija en la CDMX
Un juez capitalino determinó que el sacerdote Enrique “N” enfrentará proceso penal por pederastia agravada, luego de que la Fiscalía capitalina reuniera evidencia suficiente para vincularlo a una investigación que ya lo mantiene tras las rejas.
El religioso, adscrito a la Parroquia de San Martín de Porres, en la colonia exHipódromo de Peralvillo, permanecerá en el Reclusorio Oriente mientras avanza el caso. La autoridad judicial otorgó dos meses al Ministerio Público para cerrar la investigación complementaria antes de definir los siguientes pasos legales.
Según la imputación formal, se trata de pederastia diversos 4, figura que contempla que el delito se cometió en cuatro momentos distintos contra la misma víctima, una menor de 17 años.
Todo comenzó con un celular revisado por una madre
La historia salió a la luz cuando la madre de la adolescente decidió revisar el teléfono de su hija y se topó con mensajes de tinte sexual. El contacto que los enviaba aparecía guardado bajo el nombre “Winnie Poo”. Al cuestionar a la joven sobre esa identidad, ella confirmó que se trataba del sacerdote, quien presuntamente la habría obligado a participar en actos sexuales en cuatro ocasiones distintas.
Ese hallazgo, ocurrido el 8 de enero, derivó en una denuncia formal presentada el 4 de junio. A partir de ahí, la Fiscalía capitalina desplegó un trabajo de investigación que incluyó entrevistas, peritajes y seguimiento técnico, diligencias que finalmente le dieron sustento a la orden de aprehensión contra el sacerdote.
La detención ocurrió frente a la propia parroquia
Fue el 9 de julio, aproximadamente a las 18:37 horas, cuando policías de investigación lo capturaron justo frente al templo donde ejercía su labor religiosa. De ahí fue trasladado ante el juez de control, quien resolvió iniciar el proceso penal y ratificar la prisión preventiva como medida cautelar.
Es importante aclarar que la vinculación a proceso no equivale a una condena; simplemente confirma que existen elementos suficientes para continuar investigando mientras el acusado permanece sujeto al procedimiento judicial.
La Arquidiócesis Primada de México reaccionó al caso señalando que no había sido notificada oficialmente por las autoridades, aunque aclaró que fue el propio sacerdote quien les informó sobre su detención. La institución aseguró que colaborará con la justicia civil y confirmó que el cardenal Carlos Aguiar Retes ordenó abrir una investigación interna, apegada al derecho canónico y a los lineamientos del Dicasterio para la Doctrina de la Fe.
Mientras se desarrolla ese proceso paralelo, la Arquidiócesis indicó que aplicará las medidas cautelares que la normativa eclesiástica contempla. También reiteró su respaldo a la víctima y su familia, y recordó que cualquier persona que tenga conocimiento de un caso similar dentro de la Iglesia puede acudir a la Comisión para la Protección de Menores para presentar su denuncia.