Una llamada anónima en la que se denunciaba presuntamente que se trataba de un negocio ilícito derivó en la clausura de una gasera de la empresa Romegas, ubicada en el Barrio del Calvario en el municipio de Cuautlancingo, informó Alfredo Romero, representante legal de la compañía.
En rueda de prensa, el empresario explicó que esta es la tercera ocasión en que autoridades de los tres órdenes de gobierno clausuran alguna de sus instalaciones; sin embargo, subrayó que tras las investigaciones correspondientes se ha comprobado que la empresa opera conforme a la ley y cuenta con los permisos necesarios para su funcionamiento.
Romero descartó que el Ayuntamiento de Cuautlancingo esté detrás de esta acción, al señalar que la administración municipal tiene asuntos de mayor relevancia.
“El Ayuntamiento tiene tantas actividades de mayor importancia como para restarse a un juego como este. Yo lo desecho”, afirmó.
La tarde del viernes 23 de enero el establecimiento ubicado en privada San Isidro y Calle San Joaquín de dicho municipio colocaron los sellos de asegurado por parte de la Fiscalía General de la República (FGR), la Unidad de Inteligencia de Investigación Criminal, abrieron la carpeta de investigación PUE/PBL10000057/2026
Finalmente, al ser cuestionado sobre posibles aspiraciones a la presidencia municipal de Cuautlancingo, Alfredo Romero respondió: “No me apunto, no me descarto y además no son los tiempos”.

