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Ley del Soplete: Pobladores toman la Presidencia de Atoyatempan ante ola de inseguridad

Atoyatempan, Pue.- Lo que inició como una exigencia de justicia por el robo de un vehículo, terminó en un estallido social que ha dejado al gobierno municipal de Santa Clara Atoyatempan literalmente bajo llave. Un grupo de pobladores, hartos de la creciente inseguridad que azota a la región, tomó las instalaciones de la alcaldía y, en un acto de protesta radical, utilizó máquinas de soldar para sellar los accesos principales del edificio público.

La chispa que detonó el conflicto fue un asalto violento ocurrido recientemente, donde la falta de respuesta inmediata por parte de la policía local colmó la paciencia de los habitantes.

La “ley del soplete” ante la omisión oficial

Desde las primeras horas de la protesta, el ambiente en la plaza principal se tornó hostil. Los manifestantes, que se cuentan por decenas, acusaron directamente a la administración municipal de mantener una postura de indiferencia frente a los grupos delictivos que operan en la zona.

“Si la puerta de la presidencia está abierta, pero no nos sirve de nada, entonces mejor que esté cerrada para siempre”, sentenció uno de los líderes del movimiento mientras chispas de soldadura fijaban las placas de hierro en la entrada principal. Este acto simbólico busca impedir el ingreso de cualquier funcionario hasta que se garantice un plan de seguridad real y el cese de los robos a casa habitación y transeúntes.

Un municipio en la incertidumbre

La toma del inmueble no solo paralizó los trámites administrativos, sino que dejó en evidencia la ruptura total del tejido social entre la ciudadanía y sus autoridades. A pesar de la presencia de elementos de la Policía Estatal, quienes se mantuvieron a distancia para evitar una confrontación mayor, los ánimos no han decaído.

Los inconformes exigen la presencia de delegados de la Secretaría de Gobernación (SEGOB) para entablar una mesa de diálogo, advirtiendo que no retirarán las soldaduras ni liberarán el edificio hasta que existan compromisos firmados que incluyan:

  • El reforzamiento de patrullajes en las juntas auxiliares.

  • La revisión de los perfiles de los elementos policiacos municipales.

  • Estrategias de vigilancia comunitaria coordinada.

El silencio administrativo

Hasta el momento, el alcalde y su cuerpo de regidores no han emitido una postura oficial sobre el bloqueo de la sede gubernamental. El edificio permanece bajo custodia de los ciudadanos, quienes han organizado guardias nocturnas para evitar que las puertas sean forzadas por la fuerza pública.

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