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León XIV llama a la paz en su primera misa de Pascua como pontífice

El Papa León XIV presidió este domingo su primera misa de Pascua desde el inicio de su pontificado, centrando su mensaje en un llamado global a la paz y a la resolución de conflictos mediante el diálogo. A diferencia de la tradición reciente, el pontífice no detalló por nombre las crisis internacionales durante la bendición Urbi et Orbi pronunciada desde la logia de la basílica de San Pedro.

 

León XIV, originario de Estados Unidos, subrayó en su homilía el significado de la Pascua como una conmemoración de la resurrección de Jesús. El papa pidió que quienes participan en confrontaciones armadas detengan la violencia y opten por mecanismos de entendimiento. Señaló que la persistencia de distintos conflictos en el mundo genera un clima de indiferencia frente a pérdidas humanas y consecuencias sociales asociadas a la guerra. En este contexto recordó palabras del Papa Francisco, quien un año antes se refirió públicamente a la expansión de acciones letales en múltiples regiones antes de fallecer un día después de aquella celebración.

 

Previo a la bendición, alrededor de 50 mil personas se reunieron en la plaza de San Pedro para escuchar la misa celebrada en un altar exterior rodeado de arreglos florales. En su mensaje, León XIV pidió mantener la esperanza ante diversas problemáticas contemporáneas, entre ellas la violencia, los abusos y el deterioro ambiental. El papa adelantó que el 11 de abril se realizará una vigilia de oración por la paz en la basílica de San Pedro.

 

Durante la ceremonia, el pontífice retomó una práctica abandonada por su predecesor y saludó en diez idiomas, incluyendo árabe, chino y latín. Posteriormente recorrió la plaza a bordo del papamóvil, extendiendo saludos a los asistentes. A lo largo de la Semana Santa, León XIV también reintrodujo la tradición de lavar los pies a sacerdotes el Jueves Santo y participó personalmente en la procesión del Vía Crucis portando una cruz ligera de madera.

 

En Jerusalén, las celebraciones cristianas en la iglesia del Santo Sepulcro se realizaron con restricciones derivadas de acuerdos entre autoridades religiosas y la policía israelí, que limitó el tamaño de las congregaciones por los continuos ataques con misiles en la región. Las medidas también afectaron ceremonias recientes de otras comunidades religiosas, como el Ramadán y el Pésaj judío. En días previos, autoridades impidieron el paso a dos líderes cristianos que intentaban participar en la procesión del Domingo de Ramos, lo que generó tensiones entre representantes religiosos y funcionarios locales.

 

En Teherán, la comunidad armenia celebró la Pascua en la catedral de San Sarkis bajo el contexto de la guerra iniciada el 28 de febrero. Pese a los ataques aéreos registrados en la capital iraní, familias acudieron a los servicios religiosos con la intención de mantener sus prácticas tradicionales. La comunidad cristiana en Irán, conformada en su mayoría por armenios, cuenta con tres representantes en el Parlamento. Durante la ceremonia, el arzobispo Sepuh Sargsyan reiteró un llamado a las partes involucradas en el conflicto a detener las hostilidades y buscar condiciones para el fin de la guerra.

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