Jueza libera a Víctor Rodríguez Padilla; enfrentará en libertad proceso por violencia familiar
El exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), Víctor Rodríguez Padilla, abandonó este martes el Centro de Reinserción Social de Atlacholoaya, Morelos, luego de que una jueza revocó la medida de prisión preventiva justificada que le había sido impuesta y determinó que continúe su proceso penal en libertad, bajo diversas medidas cautelares.
La resolución fue emitida por la jueza especializada de Control Consuelo Adriana Correa, quien consideró que las circunstancias que motivaron la prisión preventiva cambiaron durante el desarrollo del proceso, por lo que ordenó su liberación inmediata. Tras notificarse la resolución, el penal tuvo un plazo de dos horas para concretar su salida, la cual ocurrió alrededor de las 12:50 horas, después de permanecer ocho días privado de la libertad.
¿Por qué cambió la medida cautelar?
Durante la audiencia de revisión de medidas cautelares, la juzgadora explicó que uno de los elementos determinantes fue que la defensa acreditó que Rodríguez Padilla cuenta con un domicilio fijo en la Ciudad de México mediante una escritura pública, requisito que no había podido demostrar cuando se le impuso la prisión preventiva.
Otro aspecto considerado fue el escrito presentado por María Felicia Jiménez Lavie, esposa del exfuncionario, en el que manifestó su voluntad de otorgarle el perdón y explorar una salida alterna al proceso penal. No obstante, la jueza dejó claro que el procedimiento por violencia familiar continuará, ya que este delito se persigue de oficio y el perdón de la víctima no extingue la acción penal.
Durante la audiencia también se informó que María Felicia Jiménez decidió no comparecer personalmente debido al acoso mediático que, según expuso su asesor jurídico, ha enfrentado desde que el caso adquirió notoriedad pública. La autoridad judicial adelantó que convocará a una nueva audiencia en caso de que las partes avancen en un posible acuerdo de reparación del daño.
Permanecerá en libertad con restricciones
Aunque enfrentará el proceso fuera del penal, Rodríguez Padilla deberá cumplir una serie de medidas cautelares impuestas por el juzgado.
Entre ellas, deberá presentarse a firmar mensualmente ante la Unidad de Medidas Cautelares, comenzando entre el 1 y el 5 de agosto; exhibir una garantía económica de 20 mil pesos; entregar su pasaporte y abstenerse de salir del país.
Asimismo, la jueza le prohibió acercarse o establecer cualquier tipo de contacto con María Felicia Jiménez y con el hijo de ambos, quienes figuran como víctimas dentro de la carpeta de investigación. La restricción comprende llamadas telefónicas, mensajes, redes sociales, comunicación mediante terceras personas o cualquier otro medio.
La defensa solicitó que el exdirector pudiera convivir con su familia como parte de un proceso de reconciliación; sin embargo, la jueza precisó que cualquier petición en ese sentido deberá plantearse ante un juez en materia familiar.
Vinculado únicamente por violencia familiar
Rodríguez Padilla permanece vinculado a proceso por el delito de violencia familiar, luego de que la autoridad judicial desestimó la imputación por violencia vicaria al considerar que no existían elementos suficientes para sostener esa acusación.
La investigación se originó tras la denuncia presentada por María Felicia Jiménez, quien difundió un video en el que se observa una agresión física presuntamente ocurrida en marzo pasado dentro de un domicilio del fraccionamiento Paraíso Country Club, en el municipio de Emiliano Zapata, Morelos, en presencia del hijo de la pareja.
Ofrece disculpa pública y promete tratamiento psicológico
Antes de que concluyera la audiencia, el exdirector de Pemex solicitó el uso de la palabra para dirigirse públicamente a su esposa.
Entre lágrimas, ofreció una disculpa por los hechos que originaron el proceso penal y aseguró que buscará atención profesional para atender problemas relacionados con su salud mental.
Rodríguez Padilla expresó que lamenta el daño ocasionado a su familia y afirmó que se compromete a someterse a tratamiento psicológico con el propósito de convertirse en una mejor persona y un mejor padre, además de buscar reparar las afectaciones derivadas de su conducta.
Con la modificación de las medidas cautelares concluye la etapa de prisión preventiva del exfuncionario; sin embargo, el proceso penal en su contra continúa y será la autoridad judicial la que determine, en las siguientes etapas del procedimiento, su responsabilidad por el delito de violencia familiar.