El ciclista mexicano Isaac del Toro se proclamó campeón de la Tirreno-Adriático, una de las carreras más reconocidas del calendario internacional. Con este resultado, el originario de Ensenada se convirtió en el primer mexicano en levantar el “Tridente”, trofeo que distingue al ganador de la llamada “Carrera de los dos mares”.
El título no llegó por casualidad. Durante toda la semana, el integrante del equipo UAE Team Emirates mantuvo una actuación constante que le permitió controlar la clasificación general. El momento clave ocurrió en la sexta etapa, considerada la jornada más exigente del recorrido. Ahí, en el ascenso al Muro della Madonna delle Carceri, Del Toro lanzó un ataque en los últimos metros que dejó atrás a sus principales rivales, entre ellos el estadounidense Matteo Jorgenson y el italiano Giulio Pellizzari. Esa ofensiva marcó la diferencia definitiva en la clasificación.
La última etapa, disputada entre Civitanova Marche y San Benedetto del Tronto, tuvo un perfil mayormente plano y estaba diseñada para velocistas. Con la ventaja obtenida el día anterior, Del Toro rodó dentro del pelotón sin arriesgar posiciones. La jornada cerró con un sprint ganado por el italiano Jonathan Milan, mientras el mexicano cruzó la meta sin presión para confirmar el campeonato.
El recorrido final incluyó dos ascensos moderados antes de entrar al circuito urbano de San Benedetto del Tronto, una zona que históricamente define la carrera con un embalaje masivo. Durante el último kilómetro ocurrió una caída múltiple que involucró a varios corredores, entre ellos el propio Del Toro y el belga Jasper Philipsen. El mexicano tuvo que poner pie en tierra por unos segundos, pero logró reincorporarse y completar la etapa sin consecuencias en la clasificación.
Con apenas 22 años, Del Toro suma así uno de los triunfos más relevantes de su carrera profesional. A lo largo de la semana mostró consistencia en etapas de montaña y supo manejar los momentos decisivos frente a rivales con experiencia en grandes vueltas.
Mientras tanto, en otro frente del ciclismo europeo, la París-Niza también dejó protagonismo latinoamericano. El colombiano Daniel Felipe Martínez terminó segundo en la clasificación general, pese a sufrir una caída durante la última etapa en Niza. El título de la prueba fue para el danés Jonas Vingegaard, mientras el francés Lenny Martínez se quedó con la victoria de la jornada final.
Con el triunfo en Italia, Isaac del Toro añade su nombre a la lista de ganadores de la Tirreno-Adriático y confirma la presencia del ciclismo mexicano en el circuito internacional.

