El gobierno de Chile decretó la madrugada del domingo el estado de catástrofe en las regiones de Maule y Biobío, en el sur del país, debido a incendios forestales que permanecen activos. Según estimaciones oficiales iniciales, el fuego ha afectado alrededor de 8.000 hectáreas de plantaciones forestales y zonas habitadas, con daños en comunidades y viviendas.
Las autoridades informaron que el estado de excepción constitucional permite el despliegue de efectivos militares para el resguardo del orden público y el apoyo a las labores de emergencia. De acuerdo con el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), se contabilizaban 24 focos activos y más de 50.000 personas habían recibido órdenes de evacuación en distintas localidades.
En la región del Biobío, sectores como Punta de Parra, Lirquén y la comuna de Penco registraron incendios que alcanzaron áreas urbanas. El alcalde de Penco, Rodrigo Vera, señaló que la Policía de Investigaciones le confirmó preliminarmente la muerte de 14 personas, cifra que no había sido validada oficialmente a nivel central en ese momento. Equipos del Servicio Médico Legal se trasladaron a las zonas afectadas para realizar peritajes.
Testimonios de residentes evacuados indicaron que el avance del fuego fue rápido durante la noche, lo que dificultó la respuesta de los habitantes y de los equipos de emergencia. Las condiciones atmosféricas, con altas temperaturas, vientos intensos y baja humedad relativa, complicaron las labores de combate y limitaron el uso de aeronaves para el lanzamiento de agua.
Durante la mañana del domingo, el gobierno informó que el número de fallecidos había aumentado. El ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, indicó que se registraban al menos 15 personas muertas en la región del Biobío. En paralelo, el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, señaló que la situación seguía en desarrollo y que se mantenían activos 14 focos de incendio en las regiones de Ñuble y Biobío.
El presidente Gabriel Boric declaró el estado de desastre natural en Ñuble y Biobío y afirmó que se dispondrían todos los recursos del Estado para atender la emergencia. Las autoridades no han entregado aún un balance definitivo sobre el número total de viviendas afectadas.
Chile ha registrado incendios forestales de gran impacto en años recientes. En febrero de 2024, siniestros ocurridos en la región de Valparaíso dejaron más de un centenar de víctimas fatales, según cifras oficiales.

