El gobierno federal ofreció avances en las investigaciones del derrame de hidrocarburo que se ha extendido por el Golfo de México y que ya impacta a comunidades pesqueras y zonas de playa en Veracruz. De acuerdo con las autoridades, la mancha que comenzó a detectarse a inicios de marzo no proviene de un solo punto, sino de tres fuentes distintas que coinciden en la misma región marítima.
Raymundo Morales Ángeles, almirante de la Secretaría de Marina, detalló que la primera pista apunta a un buque que estuvo fondeado en Coatzacoalcos cuando aparecieron los primeros reportes. La segunda está relacionada con las chapopoteras naturales ubicadas a unos kilómetros del puerto, donde suele haber emanaciones intermitentes. Y la tercera fuente corresponde a filtraciones naturales en la zona de Cantarell, mar adentro, cerca de Ciudad del Carmen.
Imágenes satelitales revelaron que trece embarcaciones se encontraban en el área cuando surgió la mancha. Cuatro permanecen en aguas mexicanas y están siendo inspeccionadas; las demás ya se encuentran fuera del país, pero se pidió apoyo internacional para revisar si alguna tuvo relación con el vertimiento.
Mientras tanto, la Marina y Pemex instalaron barreras marinas y desplegaron equipos de contención para frenar la llegada del hidrocarburo a las costas. Hasta ahora, más de 2,200 elementos trabajan en la zona con apoyo de aeronaves, buques y drones. Se han recuperado alrededor de 430 toneladas de contaminante y se han limpiado más de 200 kilómetros de litoral.
Pemex informó que más de 700 trabajadores participan en las labores y que se activaron apoyos para pescadores afectados, incluidos insumos y programas de asistencia. La Semarnat, por su parte, señaló que la ASEA ya presentó denuncias ante la Fiscalía General de la República contra quien resulte responsable del derrame.
Alicia Bárcena, titular de la dependencia, aseguró que hasta ahora no se han identificado daños severos en áreas naturales protegidas, aunque equipos especializados realizarán una caracterización completa de los ecosistemas del arrecife veracruzano. Profepa reportó la atención de seis animales manchados de hidrocarburo —tres tortugas y tres aves— que ya fueron liberados.
Las autoridades ambientales también han mantenido comunicación con organizaciones civiles y especialistas, incluido Greenpeace, para coordinar recorridos en los puntos donde podría haber afectaciones. Además, por instrucción presidencial, se creará un Observatorio Ambiental Permanente en el Golfo de México para reforzar la vigilancia y prevenir futuros incidentes.

