Puebla Pue.- Bajo el cielo despejado del Zócalo de la ciudad de Puebla, la tensión y la adrenalina se fundieron en un solo sentimiento este mediodía. Gabriela “La Bonita” Sánchez, la hija pródiga del boxeo poblano, cumplió con su primera gran cita antes de subir al cuadrilátero: vencer a “la romana”.
En punto de las 12:00 horas, ante una multitud que no dejó de corear su nombre, la campeona detuvo la báscula en 50.400 kilogramos, confirmando una preparación física impecable para defender su honor y el cinturón interino de peso mosca del Consejo Mundial de Boxeo (WBC). Por su parte, la argentina Tamara “La Rebelde” Demarco, quien llegó con la mirada fija en el desquite, registró 50.200 kilogramos, sellando así el compromiso para el combate estelar de este sábado en el Auditorio GNP Seguros.
El “Capítulo Final” de una rivalidad
Este pesaje no fue un trámite cualquiera; fue el preámbulo de lo que se ha denominado el “Capítulo Final” entre estas dos guerreras. Tras un intenso careo donde las cámaras captaron la concentración de ambas, “La Bonita” se mostró desbordante de confianza, impulsada por la energía de su gente.
“Queremos que este título se quede en Puebla. Lo que pasó antes ya quedó atrás; hoy venimos con una estrategia renovada y con el corazón en la mano”, declaró Sánchez Saavedra, quien ha hecho una pausa en sus labores como titular de la Secretaría de Deporte y Juventud para enfocarse al cien por ciento en esta batalla.
Un respaldo de leyenda
La ceremonia contó con un invitado de lujo y mentor para la poblana: la histórica Mariana “La Barby” Juárez. La presencia de la múltiple campeona mundial en la esquina de Gabriela no pasó desapercibida, inyectando un aura de misticismo y veteranía a un evento que ya de por sí se sentía electrizante.
El ambiente en el Zócalo fue una probadita de lo que se espera para la noche del 28 de marzo. Con porras, pancartas y el respaldo de autoridades estatales, Puebla ha dejado claro que mañana será la fortaleza de “La Bonita”.
Todo listo para la campana
Con la báscula superada, el proceso de rehidratación ha comenzado. El combate, pactado a 10 rounds, promete ser una guerra técnica donde Sánchez buscará imponer su velocidad y combinaciones rápidas ante la potencia que ha caracterizado a la argentina Demarco.
La mesa está puesta. Puebla tiene a su campeona lista, y mañana, cuando suene la primera campanada, el Auditorio GNP será testigo de si “La Bonita” logra escribir con letras de oro el cierre definitivo de esta histórica rivalidad.

