Puebla, Pue.– El amor no solo se siente en el aire, también se vive en los pasillos de la máxima casa de estudios. Este 14 de febrero, el Complejo Cultural Universitario (CCU) de la BUAP se despojó de su habitual solemnidad académica para abrir paso al Festival del Día de San Valentín, una jornada diseñada para que la comunidad estudiantil celebren los vínculos que nos unen.
Desde las primeras horas de la mañana, el Andador Cultural y el Lobby de Convenciones se convierten en un escenario vibrante donde la música y la convivencia son los protagonistas. La cartelera de este año destacó por su diversidad, ofreciendo desde espacios para el romance clásico hasta actividades interactivas que prometen sacar más de una sonrisa a los asistentes.
Un programa para todos los corazones
Para quienes buscan una experiencia tradicional pero divertida, el Registro Civil (ubicado en el Lobby de Convenciones) vuelve a ser una de las paradas obligatorias.
Aquí, las parejas pudieron “unirse en matrimonio” de manera simbólica, sellando su compromiso con un certificado que, aunque carece de validez legal, sobra en valor sentimental y risas compartidas.
La música fue el alma de esta celebración
El festival contó con un corredor de música en vivo que transita por diversos géneros: desde el romanticismo de los boleros hasta la energía del rock y la calidez de la música mexicana. Para los amantes del séptimo arte, las Salas de Cine de Arte se suman al festejo con proyecciones especiales de entrada gratuita, ideales para una cita diferente frente a la pantalla grande.
Más que solo romance: Emprendimiento y Arte
El festival también es una plataforma para el talento local. El ya conocido Mercadito de Amarte y la Feria de Stickers permiten a los asistentes apoyar a emprendedores universitarios mientras adquieren detalles únicos, desde ilustraciones personalizadas hasta artesanías que celebran la amistad.
Además, para aquellos que desean aprender algo nuevo en pareja o con amigos, el CCU ofrece talleres de danza —donde los ritmos de salsa y bachata suelen ser los favoritos— y puestas en escena.
Con esta iniciativa, la BUAP reafirma su compromiso de ofrecer espacios de recreación segura y sana convivencia. El Festival de San Valentín no es solo una fecha en el calendario, sino un recordatorio de que la universidad es también un hogar donde se forjan las amistades más duraderas y los recuerdos más entrañables de la juventud.

