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EU e Israel impactan la mayor reserva de gas del mundo y principal yacimiento de gas iraní

Un ataque directo a una de las zonas energéticas más relevantes del planeta eleva la tensión en Oriente Medio, el objetivo  impactado fue las instalaciones del yacimiento de gas South Pars, en el sur de Irán, alcanzadas por proyectiles en una operación atribuida a Estados Unidos y Israel, según reportes difundidos por medios oficiales iraníes.

De acuerdo con autoridades locales, el impacto se registró en la zona energética de Asaluyeh, en la provincia de Bushehr. Tras la ofensiva, se reportaron incendios en varias áreas del complejo, lo que obligó al despliegue de brigadas de emergencia para contener las llamas. Hasta el momento, no se ha detallado el número de víctimas ni el alcance total de los daños.

El complejo South Pars es considerado la mayor reserva de gas natural conocida y es compartido entre Irán y Qatar. De este yacimiento depende buena parte del suministro energético iraní, ya que abastece la mayor parte del consumo interno y sostiene su red eléctrica. Golpear esta infraestructura implica ir más allá de objetivos militares tradicionales y tocar un punto clave en la economía del país.

Desde Teherán, el ataque fue calificado como una violación grave del derecho internacional. Fuentes vinculadas al aparato militar advirtieron que la acción no quedará sin respuesta y señalaron que, a partir de ahora, el conflicto podría extenderse hacia objetivos económicos considerados estratégicos. También indicaron que este tipo de operaciones cambia el enfoque del enfrentamiento hacia un escenario de presión sobre recursos energéticos.

El contexto se remonta a la ofensiva iniciada a finales de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra territorio iraní, lo que marcó el inicio de una escalada que ha involucrado a varios actores en la región. Desde entonces, los enfrentamientos han ido ampliando su alcance.

Por su parte, Qatar reaccionó al ataque señalando que se trata de un paso que incrementa el riesgo en una zona clave para el suministro energético global. Autoridades de ese país hicieron un llamado a evitar acciones contra infraestructura crítica y a reducir la tensión.

El impacto de este tipo de ofensivas no solo se limita al terreno local. La región del Golfo concentra rutas clave para el transporte de petróleo y gas, como el estrecho de Ormuz, por donde circula una parte significativa del crudo mundial. Cualquier alteración en esta zona puede tener efectos en los mercados internacionales.

En respuesta, fuerzas iraníes anunciaron acciones dirigidas a instalaciones energéticas en otros puntos de la región, incluyendo complejos en Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Qatar. Con estos movimientos, el conflicto entra en una fase donde los recursos energéticos se convierten en objetivo central, ampliando el alcance de la confrontación.

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