Los primeros bombardeos contra Irán comenzaron la mañana de este sábado, cuando fuerzas de Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva coordinada contra distintos puntos del territorio iraní. Las explosiones se escucharon desde temprano en Teherán, donde columnas de humo fueron visibles en varios sectores de la ciudad. Entre los sitios alcanzados se reportan instalaciones militares, zonas vinculadas con el programa de misiles y áreas estratégicas en el este de la capital, así como edificios cercanos a la residencia del líder supremo Ali Jameneí, quien según autoridades iraníes se encuentra a salvo.
Los ataques también se extendieron a al menos una docena de ciudades iraníes, incluyendo la localidad de Minab, en la provincia de Hormozgan, donde un bombardeo dejó la muerte de 53 niñas en un colegio de primaria, por un bombardeo israelí, de acuerdo con reportes oficiales. En el sur del país, medios estatales informaron que un ataque alcanzó una escuela, donde se registraron 40 personas fallecidas. Las autoridades ordenaron el cierre del espacio aéreo y suspendieron actividades escolares mientras hospitales y farmacias operan de manera continua.
Horas después, Irán respondió con el lanzamiento de misiles de largo alcance y drones contra objetivos de Estados Unidos e Israel. Los proyectiles impactaron bases militares estadounidenses en Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Bahréin, incluyendo instalaciones aéreas y una base naval. También se reportaron ataques dirigidos hacia Tel Aviv y otras zonas de Israel, donde las alarmas antiaéreas sonaron de forma constante mientras la población permanecía en refugios.
En Israel, las autoridades informaron impactos puntuales y personas lesionadas, aunque sin detallar cifras. El gobierno declaró estado de emergencia nacional y cerró su espacio aéreo ante la posibilidad de nuevos ataques. Sistemas de defensa interceptaron varios misiles lanzados desde territorio iraní.
El despliegue militar previo incluyó dos portaaviones estadounidenses, el Gerald R. Ford y el Abraham Lincoln, además de aviones de combate y unidades navales distribuidas en la región. Washington justificó la ofensiva como una acción destinada a destruir infraestructura de misiles y capacidades militares iraníes.
Mientras continúan los intercambios de ataques, varios países comenzaron a evacuar personal diplomático y recomendaron a sus ciudadanos abandonar la región. La Unión Europea pidió evitar nuevas acciones militares y mantener abiertas las vías diplomáticas, mientras el tráfico aéreo en Medio Oriente permanece alterado por el cierre de espacios aéreos y las operaciones militares en curso.

