Estados Unidos anunció que intervendrá ante la Corte Internacional de Justicia para respaldar a Israel en el proceso judicial iniciado por Sudáfrica, que acusa al gobierno israelí de violar la Convención sobre el Genocidio durante la ofensiva militar en la Franja de Gaza.
El tribunal, con sede en La Haya, informó que Washington presentó una “declaración de intervención” dentro del caso. Con este paso, el gobierno estadounidense podrá exponer argumentos jurídicos en el proceso, que analiza si las operaciones militares israelíes en Gaza contravienen el tratado internacional que prohíbe el genocidio.
En el documento entregado a la corte, la delegación de Estados Unidos rechazó las acusaciones y sostuvo que las afirmaciones de genocidio contra Israel carecen de fundamento. Según la postura estadounidense, el caso promovido por Sudáfrica forma parte de una serie de denuncias que, desde su perspectiva, buscan cuestionar la legitimidad del Estado israelí.
La demanda fue presentada por Sudáfrica en diciembre de 2023 ante la Corte, argumentando que la campaña militar israelí en Gaza vulnera la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de 1948. Israel ha rechazado de manera reiterada estas acusaciones y sostiene que sus acciones responden a operaciones militares contra grupos armados en el territorio palestino.
El proceso ha generado interés internacional. Más de una decena de países han solicitado participar en el caso para presentar argumentos ante el tribunal, algunos en apoyo a la posición sudafricana y otros en respaldo a Israel. Este tipo de intervenciones puede ampliar el debate jurídico y extender el tiempo que tomará llegar a una resolución definitiva.
Mientras el caso continúa su curso, la Corte ya emitió medidas provisionales. Entre ellas, ordenó a Israel adoptar acciones para evitar posibles actos de genocidio y permitir el ingreso de ayuda humanitaria a la población civil en Gaza.
En otra resolución relacionada, el tribunal también indicó que Israel debe facilitar el acceso de los palestinos a recursos básicos para su supervivencia. Aunque las decisiones de la Corte son legalmente vinculantes, el organismo no cuenta con mecanismos directos para obligar a los Estados a cumplirlas.
El litigio internacional podría prolongarse durante varios años mientras el tribunal analiza los argumentos presentados por las distintas partes involucradas.

