El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habló este domingo sobre el curso de la guerra con Irán y reconoció que el número de víctimas estadounidenses podría aumentar en los próximos días. El mensaje llegó después de que el Comando Central del Ejército de Estados Unidos confirmara la muerte de tres militares y reportara al menos cinco heridos graves en el marco de la ofensiva iniciada el sábado.
Desde su residencia en Mar-a-Lago, el mandatario difundió un video en su red social en el que rindió homenaje a los soldados fallecidos. Los describió como “verdaderos patriotas estadounidenses” que hicieron “el sacrificio máximo” y afirmó que la operación militar seguirá adelante. Subrayó que la misión en curso responde a los objetivos estratégicos definidos por su gobierno y aseguró que no se detendrá.
Trump fue más allá al advertir que, “lamentablemente”, es probable que se registren más bajas antes de que concluya la operación denominada Furia Épica, una campaña que, según estimaciones del propio presidente, podría extenderse hasta cuatro semanas. Aun así, sostuvo que su administración tomará medidas para reducir riesgos y proteger a las tropas desplegadas.
En un tono firme, prometió que Estados Unidos “vengará” la muerte de los militares y que responderá con fuerza contra quienes considera responsables. Insistió en que su gobierno actuará para golpear a los objetivos identificados como amenazas, en línea con lo que calificó como una misión necesaria.
El anuncio contrasta con su discurso de campaña en 2024, cuando planteó evitar conflictos prolongados en el extranjero. Sin embargo, tras ordenar el inicio de los ataques contra Irán, reconoció que existía la posibilidad de pérdidas humanas. Con las primeras cifras oficiales sobre la mesa, la Casa Blanca mantiene su postura y anticipa que la operación continuará mientras evalúa el desarrollo del conflicto.

