El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que Venezuela dejará de enviar petróleo y recursos financieros a Cuba, al asegurar que ese apoyo cesó tras la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro, ocurrida la semana pasada durante un operativo estadounidense en Caracas.
En un mensaje difundido el sábado a través de su red social Truth Social, Trump afirmó que “no habrá más petróleo ni dinero para Cuba”, y sostuvo que durante años la isla recibió suministro energético venezolano a cambio de servicios de seguridad prestados a los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. El mandatario estadounidense instó a las autoridades cubanas a entablar negociaciones “antes de que sea demasiado tarde”.
Trump señaló que, tras los recientes acontecimientos en Venezuela, el país sudamericano ya no requeriría apoyo externo para la seguridad de sus autoridades, al tiempo que aseguró que Estados Unidos garantizará la estabilidad del territorio venezolano. También afirmó que agentes de seguridad cubanos que operaban en Venezuela murieron durante el operativo del 3 de enero.
El Gobierno de Cuba confirmó que 32 ciudadanos cubanos fallecieron en Venezuela durante dicha operación, todos integrantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias o del Ministerio del Interior que cumplían misiones oficiales. La Habana decretó dos días de duelo nacional.
El anuncio ocurre en un contexto de crisis económica y energética en Cuba, que históricamente ha dependido del petróleo venezolano. Desde el año 2000, ambos países mantuvieron un acuerdo de suministro energético a cambio del envío de profesionales cubanos a Venezuela. Sin embargo, los envíos se redujeron de más de 100 mil barriles diarios en 2021 a alrededor de 16 mil barriles diarios en 2025, según datos del sector energético.
Ante la disminución del suministro venezolano, Cuba ha buscado alternativas. Esta semana arribó a La Habana un cargamento de crudo procedente de México. Autoridades mexicanas han reconocido que su país se ha convertido en un proveedor relevante para la isla en medio de la crisis regional.
La Cancillería cubana rechazó las declaraciones de Trump y defendió el derecho de Cuba a adquirir combustible en los mercados internacionales y a mantener relaciones comerciales sin interferencias externas. El canciller Bruno Rodríguez afirmó que Cuba no ha recibido compensación económica por servicios de seguridad en otros países y calificó la postura estadounidense como una forma de presión política.
Las declaraciones de Trump se producen mientras su administración incrementa la presión diplomática sobre Cuba y redefine su política hacia Venezuela tras los recientes acontecimientos en ese país.

