Papalotla, Tlax.- Lo que comenzó como una serie de quejas ciudadanas por focos de infección, escaló este miércoles a un conflicto social que mantiene paralizada una de las arterias viales más importantes de la región. Pobladores de Papalotla, agotados por la contaminación que generan las descargas de aguas negras provenientes del municipio vecino de Mazatecochco, tomaron por asalto la carretera federal Vía Corta Chiautempan–Puebla.
El corazón del reclamo es una crisis ambiental que no es nueva. Según los manifestantes, durante meses han soportado el vertido de aguas residuales y pluviales contaminadas que atraviesan su comunidad, poniendo en riesgo la salud de cientos de familias.
La indignación apunta directamente hacia Emilio González Cortés, alcalde de Mazatecochco. Los vecinos denuncian una actitud de “irresponsabilidad sistemática”, señalando que el edil no solo ha ignorado a los ciudadanos, sino que ha desairado los llamados del Gobierno del Estado. Fuentes cercanas al conflicto confirman que González Cortés ha faltado a múltiples mesas de trabajo convocadas por el secretario de Gobierno, Luis Antonio Ramírez Hernández, dejando las negociaciones en un punto muerto.
La jornada de protesta inició con una asamblea masiva en la que los ánimos se desbordaron. En un hecho inusual, la presión social fue tal que los pobladores obligaron a su propio presidente municipal, Sergio Lara Muñoz, a sumarse a la movilización.
Bajo la consigna de que “si no hay solución, no hay paso”, el contingente marchó hacia la Vía Corta a la altura de los límites entre Papalotla y Mazatecochco, instalando un bloqueo total que ha dejado a cientos de transportistas y automovilistas varados.
Hasta el cierre de esta edición, el caos vehicular persiste y el ambiente en la zona es de tensa calma. Mientras los pobladores exigen compromisos firmes para el cese de las descargas de aguas sucias, las autoridades estatales no han emitido un posicionamiento oficial ni han logrado establecer un nuevo canal de diálogo que garantice la reapertura de la vialidad.
Para los habitantes de Papalotla, la toma de la carretera es el último recurso ante lo que consideran un abandono institucional.

