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Asamblea iraní elige sucesor de Jameneí en medio de bombardeos y crisis militar

La tensión en Medio Oriente se intensifica mientras Irán atraviesa un momento político decisivo. Dos integrantes de la Asamblea de Expertos confirmaron que el organismo ya eligió al nuevo líder supremo del país, quien ocupará el lugar que dejó el ayatolá Alí Jameneí tras su muerte en un ataque ocurrido el 28 de febrero. Aunque la decisión ya fue tomada, el nombre del sucesor aún no se ha dado a conocer públicamente.

El anuncio fue adelantado por el ayatolá Ahmad Alamolhoda, integrante de la Asamblea, un órgano compuesto por 88 clérigos que se eligen mediante votación cada cuatro años. Según explicó, el proceso de selección ya concluyó y ahora corresponde al ayatolá Hashem Hosseini Bushehri, secretario del organismo, informar oficialmente quién asumirá el cargo.

Desde dentro del grupo religioso, algunos miembros aseguran que la elección se resolvió con el respaldo mayoritario. El ayatolá Kamal Heydari señaló que el candidato seleccionado fue considerado la opción más adecuada entre los expertos. Durante los últimos días, los clérigos intensificaron reuniones para definir al sucesor en medio de la crisis política y militar que atraviesa el país.

La presión para acelerar la designación también llegó desde el ámbito político. El legislador ultraconservador Hamid Rasaei pidió terminar cuanto antes con el Consejo Provisional de Liderazgo, instancia temporal que actualmente participa en la conducción del país y en la que figura el presidente Masud Pezeshkian.

Mientras se desarrolla la transición en la cúpula del poder iraní, la confrontación militar continúa escalando. El ejército israelí advirtió que atacará a quien resulte elegido como nuevo líder supremo y también a quienes participen en el proceso de designación. El mensaje fue difundido en redes sociales por el portavoz militar Avichai Adraee.

En paralelo, la ofensiva militar sigue ampliándose. Israel informó que en las últimas 24 horas su fuerza aérea atacó alrededor de 400 objetivos vinculados con el aparato militar iraní, entre ellos lanzadores de misiles balísticos, sistemas de defensa aérea y centros de producción de armamento.

Los ataques no solo han impactado instalaciones militares. Infraestructura clave para el funcionamiento cotidiano del país también resultó dañada. Depósitos de combustible, plantas desalinizadoras y fábricas fueron alcanzados por bombardeos, lo que ha provocado interrupciones temporales en el suministro de agua y energía en varias ciudades.

Uno de los incidentes que generó mayor controversia ocurrió en la isla de Qeshm, donde una planta desalinizadora fue atacada, lo que afectó el abastecimiento de agua para unas 30 localidades. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, denunció el hecho y acusó a Estados Unidos de participar en la ofensiva.

En Teherán, ataques a depósitos petroleros provocaron incendios visibles desde distintos puntos de la ciudad. Habitantes reportaron densas columnas de humo negro al amanecer. Las autoridades ambientales emitieron una alerta sanitaria por el aumento de la contaminación en el aire.

El gobierno iraní asegura que las reservas estratégicas de combustible permiten mantener el suministro, aunque reconoció que en algunas zonas se aplicarán restricciones temporales para evitar desabasto.

La guerra también ha dejado consecuencias humanas. El Ministerio de Salud de Irán reportó que en la primera semana de bombardeos murieron al menos 1,200 personas y más de 10,000 resultaron heridas. Entre las víctimas se encuentran mujeres y menores de edad. Además, miles de viviendas y edificios comerciales quedaron destruidos.

En Israel, el impacto de los ataques también se refleja en hospitales. Autoridades sanitarias informaron que cerca de 1,900 personas han sido atendidas desde el inicio del conflicto, algunas de ellas en estado grave.

La situación ha generado reacciones internacionales. El gobierno de Suiza señaló que los ataques realizados por Estados Unidos e Israel contra Irán constituyen una violación del derecho internacional al tratarse de un uso injustificado de la fuerza, aunque también cuestionó las respuestas militares de Teherán.

En medio de los combates y la incertidumbre política, el nombre del próximo líder supremo de Irán se mantiene en reserva.

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