Redacción.- Bajo la consigna de que el Instituto Politécnico Nacional (IPN) se encuentra en una etapa de “decadencia y agonía”, decenas de estudiantes de diversas unidades académicas irrumpieron la tarde de este jueves en las instalaciones de Canal Once, ubicadas en la alcaldía Miguel Hidalgo. Los manifestantes, que lograron transmitir un pliego petitorio en vivo, exigieron la renuncia inmediata del director general, el poblano Arturo Reyes Sandoval, y lanzaron una advertencia que pone en vilo la estabilidad social de cara a la justa deportiva más importante del año: “Si no hay solución, no habrá Mundial”.
La irrupción ocurrió alrededor de las 18:00 horas, cuando alumnos de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB), apoyados por contingentes de la Escuela Superior de Economía (ESE) y la Escuela de Medicina, forzaron los accesos de la televisora politécnica utilizando seguetas para cortar las cadenas. Una vez dentro de los estudios, los jóvenes interrumpieron la programación habitual para denunciar el “deterioro progresivo” que padece la institución.
Una institución “en agonía”
Durante el mensaje transmitido a nivel nacional, los portavoces del movimiento estudiantil señalaron que el IPN atraviesa una crisis estructural sin precedentes, derivada de lo que calificaron como una gestión deficiente por parte de Reyes Sandoval. Entre las denuncias principales destacan el presunto mal uso de recursos del presupuesto federal, el desvío de aportaciones de egresados y el abandono de la infraestructura educativa.
“El IPN está en decadencia, el IPN agoniza por la misma problemática de años atrás, agravada por decisiones administrativas que solo han servido para enriquecer los bolsillos de unos cuantos”, sentenciaron frente a las cámaras. Los alumnos también criticaron la reciente creación de la Fundación Patronato “Corazón Guinda y Blanco”, señalándola como una entidad opaca y carente de consulta con la comunidad estudiantil.
La sombra del Mundial 2026
Lo que elevó la tensión de la protesta fue la advertencia directa lanzada hacia las autoridades federales y los organizadores de la Copa Mundial de la FIFA 2026, cuya inauguración está prevista para el próximo 11 de junio en la Ciudad de México.
Bajo la rima “Si hay guinda, blanco y Sandoval, entonces no habrá Mundial”, los inconformes amagaron con escalar sus movilizaciones y realizar boicots en puntos estratégicos de la capital si sus demandas no son atendidas. “No permitiremos que el país se vista de fiesta mientras la educación tecnológica nacional se cae a pedazos”, advirtieron.
Demandas y falta de respuesta
El pliego petitorio entregado durante la toma exige, además de la salida del director poblano, una auditoría externa a las finanzas del instituto, el cese al recorte presupuestal que ha dejado a los laboratorios sin insumos básicos y la rehabilitación urgente de las instalaciones que, aseguran, son ya obsoletas y peligrosas para el estudiantado.
Hasta el cierre de esta edición, ni la Dirección General del IPN ni la Secretaría de Educación Pública (SEP) han emitido un posicionamiento oficial respecto a la toma de Canal Once o las amenazas de boicot. Mientras tanto, los estudiantes mantienen una presencia simbólica a las afueras de la televisora, llamando a otras escuelas del Politécnico a sumarse a lo que denominan “la última batalla por la dignidad técnica”.

