Cuatro de cada diez estudiantes mexicanos reprueban lectura, ciencias y matemáticas en PISA

Los resultados de la prueba PISA 2025 confirmaron una tendencia que preocupa a nivel mundial: entre más tiempo pasan los estudiantes frente a pantallas por entretenimiento, peor es su desempeño en comprensión lectora. Así lo advirtió el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, al presentar los resultados de la evaluación, que registraron una caída significativa tanto en lectura como en matemáticas.
En comprensión lectora, el descenso entre 2022 y 2025 fue de 14 puntos en promedio dentro de la OCDE, considerando que 20 puntos equivalen al aprendizaje de un curso escolar completo. En una década, desde 2015, la caída acumulada llegó a 28 puntos. En matemáticas, el retroceso fue de 9 puntos en el mismo periodo, equivalente a un atraso de aproximadamente seis meses de aprendizaje.
Cormann aclaró que los dispositivos digitales no son perjudiciales por sí mismos, sino que el problema radica en el uso recreativo excesivo, que afecta la capacidad de los alumnos para concentrarse en textos complejos.
México, entre los países con mayor rezago educativo
En el caso de México, el panorama resultó más crítico: 41.8% de los estudiantes de 15 años se ubicó debajo del nivel básico en ciencias, lectura y matemáticas, más del doble del promedio de la OCDE, que es de 19.7%. Andreas Schleicher, director de Educación y Competencias del organismo, calificó el resultado como “obviamente grave”, aunque señaló que la caída en habilidades de lectura es un fenómeno global.
Solo 50% de los alumnos mexicanos alcanzó el nivel básico en ciencias, frente al 74% de la OCDE; en matemáticas la proporción fue de 30% contra 65%, y en lectura de 50% contra 69%. Apenas 0.5% de los estudiantes mexicanos alcanzó niveles de excelencia en alguna de las tres áreas, comparado con 11.9% en la OCDE.
Respecto a 2022, matemáticas y lectura perdieron siete puntos cada una, mientras ciencias subió cuatro, cambios que la organización considera estadísticamente estables. El reporte también documentó brechas de género: los niños superaron a las niñas por 13 puntos en ciencias y 16 en matemáticas, mientras ellas obtuvieron 12 puntos más en lectura.
El papel de la inteligencia artificial en el aula
Uno de los hallazgos que más llamó la atención de Schleicher fue el uso extendido de inteligencia artificial: 47.4% de los estudiantes la utiliza semanalmente para aprender, pero quienes no la usan obtienen mejores resultados. “La tecnología debería hacer que los estudiantes piensen más, no facilitarles las cosas”, afirmó, y consideró positivo restringir el uso de celulares en las aulas, en el contexto del debate abierto por la presidenta Claudia Sheinbaum sobre regular estos dispositivos en las escuelas.
Solo 24.2% de los alumnos reportó ausencia de distracciones digitales durante clases, y 27.2% estudia en planteles donde los celulares están prohibidos. Más de una cuarta parte reconoció que sus compañeros se distraen con dispositivos durante las clases de ciencias.
Schleicher explicó que la riqueza de un país explica solo la mitad de las diferencias en resultados educativos entre naciones; la otra mitad depende de las políticas públicas aplicadas. Puso como ejemplo a Camboya, que mejoró más de 50 puntos en ciencias desde 2017, un avance equivalente a dos años de escolarización, pese a contar con recursos limitados.